Presentado el itinerario formativo para la celebración de la Palabra y los Equipos Apostólicos

El obispo diocesano, monseñor Arturo Ros, ha participado este sábado, 11 de abril, en el III Encuentro diocesano de Equipos Apostólicos Discípulos Misioneros, organizado por la Vicaría Episcopal para la Evangelización. Recién llegado del santuario mariano de Lourdes, comenzó su intervención afirmando que “ha sido una experiencia espiritual muy bella, muy profunda. Una experiencia de familia diocesana también, se ha notado mucho en todos los sentidos”, destacando algo que le agrada y sorprende, y es que “el peso de la peregrinación lo llevan los hospitalarios”. “Ellos se encargan de todo”, precisó. “Me siento orgulloso de mis diocesanos, también de los Hospitalarios, porque lo hacen muy bien”, apuntó, “y eso contribuye al bienestar de todos: físico, psíquico y espiritual”.

“Esto -dijo a los asistentes al encuentro- me recuerda vuestra misión como Equipos”. “No vais a suplir al cura -puntualizó-, eso lo sabéis. No debéis hacerlo. No es vuestra vocación. Ahora, en el ámbito de la responsabilidad, de la corresponsabilidad, la variedad de posibilidades es inmensa”. En este sentido, enumeró algunas, como acompañar, estar, rezar… “La experiencia nos dice, con razón, que cuando asumís responsabilidades y se os da confianza, lo hacéis muy bien”, aseguró.

Siguiendo con la comparación inicial, explicó que “los Hospitalarios lo hacen muy bien. Y son roles distintos, porque ellos van poniendo al servicio de la Hospitalidad sus carismas”. Aplicado a los miembros de los Equipos, “podéis celebrar la palabra, atender Cáritas o el despacho parroquial, o ver qué pasa en el cementerio y llevar las cuentas de la parroquia”. Todo ello, en función del carisma de cada uno, “y de la confianza que depositamos en vosotros: me encargan esta misión porque se fían de mí. Ahí está el reto. Y el éxito”, advirtió.

Arturo Ros Encuentro Apóstoles Discípulos Misioneros

Itinerario formativo

A continuación, tomó la palabra Óscar Lavín, vicario episcopal de Evangelización, indicando que “el objetivo es presentar un itinerario formativo para que la tarea que se ejerce tanto en la celebración de la Palabra como en los Equipos Apostólicos vaya caminando hacia el ministerio. Porque el ministerio comporta una vocación que uno percibe, un carisma que uno discierne según sus circunstancias, y que va configurando su vida”.

“El ministerio -señaló- configura, da forma a la vida cristiana, a nuestro ser y hacer en la Iglesia”. Para el cristiano, insistió, “el ministerio es una forma de vida. Por eso, queremos ofreceros una formación, para que os ayude en esa conformación de la vida”.

Recordó las palabras del Papa León XIV, “estamos en un tiempo de asimilación, que implica acompañamiento y de profundización”. Esto “lleva a lo que Benedicto XVI denominaba como minorías creativas. Es decir, que los núcleos de vida cristiana que estamos atendiendo tengan capacidad de ser creativos”.

Como ejemplo, citó el caso del Consejo de Pastoral del Arciprestazgo de la Santa Cruz, que, partiendo del análisis de una realidad, como era la existencia de un número considerable de niños con síndrome de Down en la zona, crearon un proyecto de atención a los mismos. “La vivencia del cristianismo -confirmó- es saber mirar”.

Equipos Apostólicos

Pastoral misionera

“La pastoral misionera -continuó- es un proceso que cada vez estamos viviendo más”. “Comienza con un primer anuncio” que “se puede hacer de muchas maneras”, ya que en él “tiene mucho que ver nuestra presencia, nuestro testimonio”. “Puede ser una presencia, un testimonio y una apertura al diálogo: hay muchas maneras de hacer el primer anuncio, pero tiene que haber un primer anuncio”, aclaró.

El siguiente paso es el precatecumenado, “donde las personas van conociendo más de la iglesia, del cristianismo”, y llevar al catecumenado, “que es un proceso de formación en el que iniciamos a la vida cristiana”. En este sentido, mencionó que “una de las claves sacramentales de la pastoral misionera” es que “un catequizado tiene que ingresar en la comunidad cristiana con los tres sacramentos de la iniciación cristiana -bautismo, eucaristía y confirmación-, que se reciben al final del proceso”.

Constató que en nuestra diócesis está creciendo el catecumenado de adultos, cuyo responsable es la diócesis, como iglesia local. “Una vez se entra en la comunidad cristiana -comentó- hay que descubrir la vocación a la que estamos llamados: a la vida consagrada, al ministerio ordenado, a la vida laical, a la vida familiar…”. Algo que va a conducir a la presencia pública dentro de la sociedad, “que, a su vez, se convertirá en primer anuncio para otras personas”.

Por eso, subrayó la importancia de “compartir lo que hacemos por zonas, para poner en común y fortalecer la Iglesia local”.

Asistentes Equipos Apóstoles

Elementos

Para avanzar en esa misión, Lavín presentó los elementos que se pondrán en marcha en los distintos arciprestazgos.

Uno de ellos, que aún es un sueño, es la Escuela Bíblica. “La Palabra de Dios -confesó- es muy importante en la construcción de la Iglesia, porque va a haber realidades a las que no podemos llegar con la Eucaristía”.

Otro, los Equipos Apostólicos, “con el criterio de celebrar donde los sacerdotes no llegamos con la Eucaristía. Y atender posibles realidades catequéticas”. Y la Escuela de Doctrina Social de la Iglesia, “para poner en marcha en los arciprestazgos la dimensión social de la Evangelización”.

La Escuela de Acompañamiento, “que ya está en marcha, formando a personas para acompañar en las distintas realidades de la pastoral”. O las escuelas de catequistas, “que se van consolidando por arciprestazgos. Y los Consejos Arciprestales Pastorales y el Método de Conversación en el Espíritu”.

La prioridad son los Consejos, que arrancaron el curso pasado, y que en la actualidad se pretende que se constituyan en todos los arciprestazgos. “En mayo tendremos un encuentro -avanzó-, para poner en común una ficha de trabajo, para que indiquen cómo pueden participar todas las parroquias de la zona: asambleas parroquiales, reuniones sectoriales… Que se escuche a todos en el arciprestazgo, y que se pueda hacer un discernimiento de la pastoral misionera de esa zona”.

“El reto interno de la iglesia es tomar conciencia de que somos un pueblo de bautizados, ungidos por el Espíritu, al que tenemos que escuchar”. Para ello, se necesita “ir tejiendo un proceso de discernimiento común”, con un método: el de la Conversación en el Espíritu. Tanto sacerdotes de nuestra diócesis como miembros de los Consejos de Pastoral Arciprestal se están formando en el mismo. “En las jornadas de septiembre -concluyó- todos haremos aplicación práctica y teórica de ese método”.

Pastoral Misionera

Formación

El último en intervenir fue Javier Espinosa, director del Centro Diocesano de Formación Teológica y Pastoral, encargado de presentar “un posible itinerario de formación” para ayudar a los asistentes a prestar la labor que están realizando. Porque “el crecimiento en la fe es un don de Dios” y “una responsabilidad personal que cada uno debe afrontar en la medida de sus posibilidades”.

Las alternativas de formación que expuso fueron tres: integral, permanente y abierta. La primera, “afecta a todas las dimensiones de la persona” y viene exigida “por nuestra vocación bautismal y misionera” y “por las exigencias de dar razón de nuestra esperanza ante el mundo y sus graves y complejos problemas”. La segunda, “porque es necesaria una constante renovación en el ámbito de la formación”. Y, la tercera, “sin barreras de edad, lugar y en diálogo”.

“La propuesta que hacemos -prosiguió- se enmarca dentro del programa de Ciencias Religiosas”, con seis materias concretas, “que destacamos fundamentales para vuestra preparación y formación como formación inicial”: Introducción a la Sagrada Escritura, Evangelios sinópticos y hechos de los apóstoles, Introducción a los sacramentos, Liturgia, Teología espiritual y Evangelización e iniciación cristiana.

Recordó que “el alumno puede matricularse por asignaturas”, insistiendo en que no sería aconsejable cursas las seis a un tiempo. Y finalizó concretando: “ofertamos una formación sistemática, sólida e integral que combina la atención personalizada, que tiene un carácter semipresencial, con metodología a distancia”. A continuación, dos personas presentes compartieron su experiencia como alumnos del CFTP.

Después del descanso tuvo lugar una mesa redonda, donde se compartieron experiencias de gente que ya está realizando celebraciones de la Palabra en diferentes zonas de la diócesis. Destacó la valoración positiva de las mismas, tanto a nivel personal como de las propias comunidades a las que atienden, en las que, además de crear comunión, se está consiguiendo un enriquecimiento mutuo, y se van dando pasos en el camino que se va trazando conjuntamente.

Mesa Experiencias Misioneras

Compartir en redes:

Noticias relacionadas

Presentado el itinerario formativo para la celebración de la Palabra y los Equipos Apostólicos

Imagen Papa León Vigilia por la paz

El Papa León XIV en la vigilia de oración por la paz: “¡Basta ya de la guerra!”

Virgen de la Barquera sale de la parroquia en procesión

San Vicente de la Barquera prepara con un triduo la fiesta de su patrona

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.