Hoy viernes, 12 de junio, la Iglesia conmemora la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Y, mañana, sábado 13, la festividad del Inmaculado Corazón de María. Dos fiestas muy especiales para las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María, quienes sirven en la Catedral de Santander. “Son muy importantes para nosotras. Nuestro Instituto ha nacido en la iglesia para reparar, para amar al Corazón de Jesús, para consolarlo”, explica la Hermana Andrea María. “Además, nuestra Madre Fundadora siempre nos ha enseñado que la Virgen es la que más consuela el Corazón de Jesús”.
A pesar de que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús es muy antigua, “el Papa san Juan Pablo II pidió que se dedicase a rezar por la santidad de los sacerdotes. Desde el momento de su ordenación -indica-, el sacerdote se ve llamado a ser la persona de Cristo y a tener el Corazón de Cristo. Por eso, el deseo de San Juan Pablo II es que cada sacerdote tenga también un corazón como el del Señor. Y por ello rezamos de manera particular, en este día, por la santidad de los sacerdotes”.
“El Sagrado Corazón de Jesús se revela a Santa Margarita María de Alacoque en 1673, mientras ella está en Adoración Eucarística. Y Él mismo le revela su Corazón”, apunta la Hermana María Andrea. “Además, le pidió que el viernes de la Octava del Corpus se celebrara una fiesta en honor a su Corazón, y que se dedicara especialmente a reparar por las ingratitudes, las indiferencias y los desprecios que se le hacen”.
La hermana Andrea María añade: “el Corazón de Jesús le dice a Santa Margarita María: ‘he aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, pero que solo recibe de ellos desprecios, ingratitudes, frialdades’. Y le encomienda: ‘Por lo menos tú consuela mi Corazón. Un llamamiento que se hace extensivo a toda la iglesia. Jesús nos pide que nosotros seamos esos corazones que consuelen el Corazón del Señor”. “El Corazón de Jesús quería hacer notar que es su Corazón el que late en la Eucaristía –prosigue-, y que es en la Eucaristía donde recibe tantas ingratitudes, tanta indiferencia, porque la gente no sabe que Él está presente ahí”.
“En 1856 –continúa-, Pío IX ordena que la fiesta del Sagrado Corazón se extienda universalmente a toda la Iglesia. Y, en 1995, San Juan Pablo II instituye en este día la Jornada Mundial de Oración por la Santificación del Clero. Para que Jesús custodie el sacerdocio en su Corazón”. Además, “en Valladolid, el beato Bernardo Hoyos recibió del Sagrado Corazón la revelación de la Gran Promesa, según la cual su Corazón reinará en España, y con más veneración que en otras partes”.
El Sagrado Corazón “también le hizo 12 promesas a Santa Margarita, ligadas a su devoción. Entre ellas, que a aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes seguidos, su amor omnipotente les concederá la gracia de la perseverancia final”.
Devoción al Sagrado Corazón de Jesús
Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María aseguran que, ahora, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús “está ardiendo con más fuerza. Cuando lanzamos a través de las redes sociales la invitación para celebrar esta fiesta con la Misa y la adoración eucarística que tendremos esta tarde en la catedral, a partir de las 8 de la tarde, la respuesta ha sido impresionante. Sorprendente. Personas que a lo mejor nunca han vivido una vigilia en honor a la solemnidad del Sagrado Corazón, pero que quieren venir y unirse en oración. Nosotras estamos rezando por los que vendrán. Los que sean”, aseguran.
“Es muy bonito ver cómo las personas desean honrar el Sagrado Corazón”, insisten. “Es una tradición que ha estado muy presente en la iglesia en España, pero quizá en algún momento perdió un poquito de fervor. Pero vemos cómo los corazones se vuelven a encender cuando empezamos a hablar del Corazón de Jesús”. “Y no son solo jóvenes”, advierte la Hermana Andrea María. “Son personas de todas las edades”.
“La vigilia que celebraremos esta tarde en la Catedral -confirman- es la misma que celebramos las Siervas en todas las diócesis en las que estamos presentes. Es una iniciativa de nuestra Madre Fundadora, Madre Adela Galindo. Con ella queremos honrar el Corazón de Jesús, consolar su Corazón, rezar por la santidad de los sacerdotes, de las familias, por la paz en el mundo entero, y también honrar el Inmaculado Corazón de María”.
Agravios a la Eucaristía
Reconocen que “los mayores agravios que se hacen contra el Corazón de Jesús están en la Eucaristía. No se respeta. Jesús se queja a Santa Margarita diciéndole: ‘Al menos tú consuela mi Corazón. Porque Él le muestra todo el desprecio que recibe en la Eucaristía. El Corazón de Jesús le dice: ‘mira cómo esta alma me recibe, o cómo esta alma es indiferente cuando me recibe en la Eucaristía. Al menos tú consuela mi Corazón”.
“Eso fue lo que experimentó nuestra Madre Fundadora, que tuvo una experiencia muy fuerte. El Señor, desde la cruz, le decía: ‘Dame una Congregación que consuele mi Corazón’.” explica la hermana María Andrea.
“Nosotras nacimos para consolar al Corazón de Jesús”, remarca. “Estamos llamadas a ser como la Virgen. Y, como Ella, consolar el Corazón de Jesús. Particularmente en la Eucaristía, acompañándole en la Adoración. Cuando pensamos en tantas iglesias, en tantos lugares donde el Señor está solo, donde nadie lo acompaña… O en cuántos corazones a veces van a recibirlo en la Eucaristía, y quizás no están preparados, o son indiferentes a que están recibiendo al Señor mismo…”.
“Solo lo podemos consolar estando con Él”, asevera la Hermana María Andrea. “Por eso, la vigilia de esta tarde es para estar con Él. Acompañarlo en el Santísimo es amarlo. Y también ser conscientes del don inmenso que estamos recibiendo cada vez que recibimos la comunión”.
Eucaristía, Sagrado Corazón de Jesús
En este sentido, la hermana Andrea María recuerda que en la catedral hay “una capilla de adoración permanente. . Todo el que quiera puede pasar para hacer una hora de adoración a la semana, o por lo menos para pasar unos minutos con Él. Y decirle: ‘Señor, estamos aquí, te amamos, queremos estar contigo, y queremos consolar tu Corazón”.
La hermana María Andrea confiesa que, “aunque vengamos a consolarlo a Él, nosotros recibimos más. Recibimos su amor, su misericordia, además de mansedumbre y humildad. Ante nuestra miseria, ante nuestro pecado, venimos a Él sin miedo, porque sabemos que tiene un corazón manso, humilde, que va a derramar su misericordia sobre nosotros”. Por ello, exhorta: “que nadie tenga miedo de acercarse a este Corazón, que nos está esperando en la Eucaristía, y en el sacramento de la confesión, para sanarnos y liberarnos de nuestras cargas”.
“Nos sentimos privilegiadas de ser Siervas de su Corazón Traspasado”, declaran. “Y quisiéramos que todo el mundo tuviera esa experiencia del amor del Señor. Nuestra Madre Fundadora dice que solo el amor de Jesús en su Sagrado Corazón, que es la Eucaristía, puede sanar y transformar nuestros corazones. En la Eucaristía está el Corazón del Señor. Simplemente hay que ir a Él”.
Por ello, invitan a acercarse al Corazón de Jesús, en especial en este mes a Él dedicado. “Basta con decirle: ‘Señor, yo estoy aquí. Yo quiero recibir tu amor. Y te quiero entregar todo mi amor en agradecimiento por ese amor que tú me has dado’. El Papa León XIV, nos invitó a ser ‘una chispa’ de amor ‘para una nueva humanidad’”.
“Que el Sagrado Corazón de Jesús encienda nuestros corazones por amor a Cristo”, manifiestan.
Consagración al Inmaculado Corazón de María
Hace casi un mes, las Siervas comenzaron a preparar a un pequeño grupo de fieles para consagrarse este sábado al Inmaculado Corazón de María.
“Hemos seguido la preparación para la consagración propuesta por san Luis María Griñón de Montfort. Son 33 días. “Este es el segundo grupo que preparamos desde que llegamos a Santander, el pasado mes de agosto. Ella es el camino más seguro, más corto, más fácil para llegar al Corazón de Jesús”. Y concluyen con su lema, “Todo por el Corazón de Jesús a través del Corazón de María” .





