Con el lema Jesús nos enseña a dar más de lo que nos pidan, la diócesis de Santander celebra el domingo 30 de agosto la anual Campaña Pro Templos. Una jornada en la que la Iglesia pide la colaboración económica de todos para la conservación y mantenimiento de los 721 templos y 525 ermitas con los que cuenta. Y es que esas iglesias son un testimonio de fidelidad recibido de nuestros mayores.
“¡Qué bonito sería un mundo en el que las palabras no ofendieran, las manos no hirieran, siempre abiertas, y el corazón no se cerrara! Un mundo sin agravios ni rencores, sin violencias, sin injusticias. Un mundo regido por la verdad, por la comprensión y cercanía, por la caridad…” al que Jesús “llamaba Reino de Dios”. Así comienza la carta que el obispo diocesano, monseñor Arturo Ros, dirige a sus feligreses con motivo de esta jornada. Para el prelado, “es la voluntad de Jesús la que nos hace imprescindibles a la Iglesia, liberándonos de nuestras soledades y egoísmos infecundos. Si nuestra capacidad de amar nace desde arriba, nada ni nadie nos podrá arrebatar el amor a la Iglesia, en la que somos uno con Él. Nuestro amor a la Iglesia es participación del amor de Jesús a ella”.
En este sentido, explica que “la Diócesis es la Iglesia de Jesucristo en nuestro territorio” y que “la unidad que estamos llamados a promover dentro de nuestra Iglesia Diocesana no es puramente administrativa”, ya que “antes que feligreses de tal o cual parroquia, antes que miembros de cualquier movimiento, asociación o grupo, somos parte viva de nuestra Iglesia Diocesana”.
Monseñor Ros asegura que “contamos, sobre todo, con la gracia de Dios, con el amor victorioso del Espíritu Santo. De ahí surge la llama del amor. Jesús nos enseña a dar más de lo que nos pidan. Si te piden un don, una ayuda, un servicio, tú dale dos. Muchas veces habrá que dar antes de que nos lo pidan. En cuanto a la gratuidad, se deriva que vivimos una atmósfera de gracia. Todo es gracia. Lo que recibimos de Dios, todo, es gratis. Pongamos también en nuestras acciones la marca de la gratuidad. Haced el bien y prestad sin esperar nada, ni siquiera el reconocimiento. El premio ya lo recibirás sin que tú pienses en ello”, exhorta.
Y recuerda que todos “somos llamados a colaborar en el sostenimiento de nuestros templos. Es expresión de ser Iglesia, ser Diócesis, es pedirte, una vez más, hacer el bien. Te sientes bien cuando haces el bien. Esa es la mayor recompensa. Lo demás vendrá, pero por añadidura. También es buena recompensa el que te permitan y acepten tu ayuda. Es la recompensa de la comunión y del servicio, de la generosidad y de la gratuidad. ¡Gracias!”, concluye.
La colecta de esta jornada -30 de agosto- irá destinada íntegramente a la restauración y rehabilitación de las iglesias de la diócesis. En las últimas colectas de la Campaña Pro Templos se recaudaron las siguientes cantidades:
- 2025: 26.514,84€
- 2024: 25.387,66€
- 2023: 28.758,61€