Cuando quedan apenas dos semanas para la tan esperada Visita Apostólica del Papa León XIV a España, los jóvenes de nuestra diócesis que van a peregrinar a Madrid ya están ultimando los preparativos.
Pablo Revuelta Aja es uno de ellos. Este joven de 28 años pertenece a la parroquia San Martín, de Peñacastillo, de los padres Salesianos. “En cuanto nuestro grupo de jóvenes tuvo conocimiento de que se estaba preparando un viaje”, explica, “pensamos que sería muy bonito que pudiéramos participar. Con los jóvenes a los que acompañamos vimos la posibilidad de hacerlo con la Pastoral Juvenil de la Diócesis. pensamos que era una muy buena opción, por las facilidades que nos han dado, por la organización que han tenido… Así que, en cuanto se abrió el plazo de inscripción, nos lanzamos para ir con ellos”.
Reconoce que este no es su primer encuentro presidido por un Papa. “Tuve la suerte de participar en la última JMJ celebrada en Lisboa, también acompañando a un grupo de jóvenes de nuestra parroquia”. A pesar de todo, asegura que “me parece una oportunidad maravillosa, por dos motivos: por un lado, porque el encuentro con el Papa, como representante y cabeza de nuestra iglesia, es algo maravilloso para cualquier cristiano; y, por otro lado, por la posibilidad del encuentro con tanta gente joven, tanta gente en general, pero sobre todo tantos jóvenes de diferentes carismas, de diferentes congregaciones… en clave cristiana, que pienso que es muy enriquecedor para todos”.

Nervios y emoción
La parroquia de Pablo tiene una dilatada experiencia con la pastoral juvenil. “Acompañamos a los jóvenes desde el final de la catequesis de Primera Comunión, 5º de Primaria, hasta su Confirmación, que suelen ser al inicio de 2º de Bachiller. Y, posteriormente, a los que deciden continuar, a través de grupos de jóvenes adultos. Son en torno a unos 130-140 jóvenes, más o menos, desde los más pequeños, de 5º de Primaria, a los mayores, que ya están en los primeros cursos universitarios”.
De todos ellos, “esta peregrinación para encontrarnos con el Papa se la hemos propuesto al grupo de jóvenes de Bachiller, que están terminando el proceso de Confirmación. Y se han animado ocho chicas del grupo, a las que acompañamos dos responsables del grupo”. Admite que las jóvenes peregrinas están viviendo los días previos a la peregrinación “con mucha emoción. Y con nervios. Para ellas es algo muy nuevo: nunca han participado en un encuentro así, pero a pesar de todo, en cuanto se lo propusimos, las vimos muy ilusionadas. Nos han preguntado muchas cosas del Papa León: se han interesado por él, por su figura, por las declaraciones que ha hecho… Creo que ha habido mucho interés, y también algo de nervios, de cara al encuentro”.

Como preparación a la vigilia con el Papa, han cuidado la formación. “Tenemos unos grupos de fe, los viernes por la tarde”, indica. “Y hemos utilizado dos del último trimestre para trabajar este encuentro. Por un lado, nos hemos centrado en la figura del Papa como pastor de la iglesia y como representante de todos los cristianos, a través del Evangelio y de las figuras de diversos papas; y, por otro lado, trabajando esa experiencia en clave de oración, como lo que vamos a vivir en la vigilia”. Pensando en esa oración, “que creemos que es un momento especialmente bonito, y que puede ser muy rico para los chavales”, prosigue, “hemos trabajado un día de oración, centrando los momentos, ayudándoles a que, cuando estén, lo puedan vivir con intensidad”.
A pocos días del comienzo del viaje, afirma que “voy con el ánimo de dejarme sorprender. Yo creo que cada encuentro de estas características es algo distinto. Por ejemplo, para mí la JMJ fue un baño de riqueza, viendo a jóvenes de diferentes carismas. Además, para nosotros es una oportunidad muy bonita poder acompañar la diócesis, a nuestra pastoral juvenil, en este encuentro, porque no es algo que solamos hacer, con lo cual es una oportunidad muy bonita para estar juntos, con otros jóvenes”, concluye.
