Desde el pasado 5 de julio, y hasta el 5 de septiembre, la diócesis de Santander abrirá al público sus templos para las visitas turísticas. Además, gracias a un convenio firmado con el Gobierno regional, dispondrá de guías para mostrar al público el patrimonio religioso de 23 iglesias significativas de la región.
En declaraciones a ‘La Mañana’ en Cope Cantabria, el delegado de Patrimonio, José Manuel Ortiz del Solar, ha explicado que “se trata de una iniciativa que se lleva haciendo varios años. Y cuenta con la colaboración del Gobierno Regional. Desde que estoy de delegado, hace ocho años, se ha venido haciendo. Lo único es que se ha ampliado un poco más el número de templos. Por ejemplo, el año pasado se añadió la parroquia de Comillas. Y, este año, la de Ampuero”.
“Normalmente se eligen templos que sean Bien de Interés Cultural (BIC)”, ha añadido, al tiempo que confesaba que una de las iglesias que más sorprende al visitante es “la de Castro Urdiales, porque es de lo mejor del arte gótico del norte”.
La tarea de mostrar los templos corresponde a los guías contratados gracias a la aportación del Gobierno regional. “Este año, ha dado 70.000 €. Se les hace un contrato temporal, y se les suele llamar en la temporada siguiente, a no ser que renuncien”.
Como preparación previa, “en el mes de junio tenemos unas reuniones. Se les habla de la importancia del trato correcto a la gente, para que estén a gusto. Y se intenta que ellos aprendan todo lo que tiene la iglesia: el arte, los retablos, los santos… Todo lo importante que hay en el templo”.
“Desde la diócesis se invita a los guías a que piensen que esas iglesias son catequesis: hay que fijarse en sus monumentos, en sus retablos…, porque es el trabajo de todos los cristianos, de siempre, que han colaborado en esos templos. Y reflejan una catequesis. Por lo tanto, no se trata solo de visitar un edificio, sino que entras en un sitio sagrado”, ha insistido.
Para el delegado diocesano de Patrimonio, la iniciativa “está funcionando”. “Normalmente, las iglesias abiertas a las visitas están bastante bien cuidadas. Y cuando falta algo, se avisa a la parroquia para que lo ponga”.
Unas visitas en las que participa “mucha gente de fuera, pero también muchos cántabros. Los lugares con mayor demanda son las iglesias de Castro, Laredo, Santoña… la catedral de Santander o la parroquia del Cristo, en la capital. Y las iglesias de Liébana, por ejemplo, Piasca, o la de Lebeña. También la de San Vicente de la Barquera”.
“Por lo general -ha comentado-, las iglesias están abiertas 8 horas al día. Cierran un día a la semana. Y los visitantes que acuden son de todo tipo: unos piden información, otros prefieren recorrer el templo solos… Cuando hay un grupo, se les explica a todos”.
Aunque las visitas son gratuitas, “a veces se invita al visitante a hacer un donativo para ayudar en el mantenimiento de los templos. Hay gente que colabora, y otros que no. No hay problema”, ha asegurado.


