La localidad cántabra de Cabezón de la Sal conmemora el 13 de agosto sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Campo.
Como preparación a la misma, la Iglesia parroquial de San Martín acogerá una novena predicada por el párroco, José Luis Sánchez. Se desarrollará del 4 al 11 de agosto, con el siguiente horario:
- 19:30 horas, rezo del Rosario
- 19:50 horas, ejercicio de la novena
- 20:00 horas, Misa
El jueves 6, jornada dedicada a los mayores, a las 12:00 horas habrá una Misa cantada por el Coro Virgen del Campo. Al día siguiente, viernes 7, exposición del Santísimo a partir de las 19:15 horas, para continuar con el rezo del Rosario y la novena, y concluir con la Misa de las 20:00 horas.
Procesión nocturna y Misa solemne
La víspera de la festividad de la patrona, el miércoles 12, los cultos previstos son:
- 21:00 horas, rezo del rosario
- 21:20 horas, novena
- 21:30 horas, Misa presidida por Jesús Casanueva, vicario episcopal para el Clero, y natural del pueblo
- 22:15 horas, Procesión Nocturna con la imagen de la Virgen acompañada por la banda de música Stella Maris. Discurrirá desde el templo parroquial hasta la Plaza Virgen del Campo, en la antigua ubicación de la Ermita, donde los picayos danzarán y cantarán en su honor
- 23:00 horas, Salve de Eslava, así denominada en homenaje a su compositor
Al día siguiente, jueves 13, se festejará a Nuestra Señora del Campo en las Eucaristías de las 12:00 y las 20:00 horas. La primera, más solemne, estará presidida por monseñor Arturo Ros, obispo de Santander. Y cantada por el coro parroquial. Después, los picayos homenajearán a la Virgen con sus bailes tradicionales.
La Salve de las Doncellas
El sábado 15, solemnidad de la Asunción, tendrá lugar una Misa solemne a las 12:00 horas.
Por la tarde, a las 20:00 horas, celebración de la Eucaristía seguida de procesión. Acompañada por el grupo de danzas, la Virgen será llevada hasta el barrio de La Presa; a su regreso, en el lugar ocupado por la desaparecida capilla de la patrona, bailarán los picayos. Una vez en el templo, se cantará la Salve de las Doncellas. Se trata de una costumbre antigua en la que las chicas del grupo de danzas, portando velas, y con los fieles dentro de la iglesia, empiezan a entonar coplas en el pórtico. Una vez abierta la puerta principal, acceden con sus cantos, hasta postrarse de rodillas ante la imagen de la patrona entonando la Salve. Los jóvenes danzantes escoltan a las chicas.