Los jóvenes de la diócesis de Santander se están preparando para participar el próximo 6 de junio en la vigilia de oración que presidirá el Papa León XIV en la madrileña Plaza de Lima. Un evento que marcará el inicio de las celebraciones masivas organizadas con motivo del Viaje Apostólico del Santo Padre a España.
Alberto León, delegado de Pastoral con jóvenes, asegura que está viviendo estos días previos “con los nervios propios”. No es para menos, ya que es el responsable de organizar la peregrinación en la que van a participar unos 250 jóvenes de nuestra diócesis.
“Con nosotros vienen menores acompañados de sus profesores de Religión, tanto de colegios públicos como concertados, jóvenes de grupos parroquiales, de movimientos, y gente de todo tipo… La franja de edad abarca desde los 16 hasta los 35 años, que es el límite por arriba que hemos puesto desde la delegación”, explica. “Aunque es cierto que hay personas más mayores que vienen con nosotros, pero porque son los responsables de estos menores”.

Encuentros históricos
Reconoce que estos encuentros con el Papa “son históricos. Y masivos. Siempre va mucha gente. Pero hay un buen ambiente. Y eso es muy positivo. Es cierto que desde casa se ve todo con mucha más comodidad. Pero… Ilusión es la palabra que resume lo que sentimos ante el próximo encuentro con el Papa. Ilusión. Ilusión porque sienten que viven, que están viviendo, algo grande, algo importante para ellos, y algo importante para España. Un Papa que viene a Madrid, a Barcelona, a Canarias, a Tenerife…, tan cerca de nosotros, hace que estos acontecimientos se sientan como parte de algo más grande, que trasciende a la propia parroquia”.
“Es algo mucho más grande”, insiste, “ya que estos jóvenes de la diócesis de Santander se van a juntar con jóvenes de toda España, con quienes les une una misma ilusión, que es la fe”.
Respecto a la preparación, señala que “para la organización, en cuanto al número de asistentes, hemos ido de la mano de la Subcomisión episcopal para la Juventud y la Infancia. Y la formación o catequesis previa también la haremos con ellos. Ya hemos recibido el material, así que lo leeremos detenidamente y lo aplicaremos a nuestra diócesis”.
Un encuentro, el de los jóvenes con el Papa en Madrid, que no termina con la peregrinación. “Hay jóvenes que vienen con nosotros con mucha ilusión, pero sin esa pertenencia de fe, ya que vienen porque lo hacen sus amigos. Y lo ven como una buena experiencia a vivir. Nosotros vamos a intentar que vivan una conversión importante en Madrid. Y, una vez que regresemos a casa, seguiremos trabajando con ellos en esa línea de la fe. Y que esa ilusión, esa llama que está en nosotros, no se apague, y sigamos avivándola unos a otros”, concluye.