Este lunes, 15 de junio, el equipo de la delegación de Pastoral con Jóvenes ha celebrado en la Casa de la Iglesia la última reunión de este curso pastoral. Presidida por el obispo diocesano, monseñor Arturo Ros, en ella se ha hecho balance del curso pastoral que termina, se ha programado el próximo, y se ha realizado una valoración especial de la peregrinación realizada a Madrid para participar en la vigilia de oración presidida por el Papa León XIV.
Como explica el delegado, Alberto León, «el actual equipo de Pastoral con Jóvenes comenzó a funcionar en 2026. Empezamos cuatro personas, y hemos terminado el curso con 17 miembros. Es cierto que unos tienen más protagonismo que otros, pero se trata de un grupo fuerte con un mismo objetivo: la evangelización de los jóvenes, llegando a todo el territorio de la diócesis«. Haciendo un guiño a uno de los encuentros mantenidos por el Santo Padre en su reciente viaje a España, comenta que «hemos ido ‘tejido redes’ con los movimientos que hay en la diócesis. Cada uno de ellos, con su propio carisma: Cáritas, Manos Unidas, agentes de pastoral de los colegios, delegación de Enseñanza…».
«Este curso que acaba de terminar -indica- nos ha servido para asentar la forma de trabajar de la delegación. Y es que nuestro equipo está dividido en grupos, responsables de cada uno de los campos en los que trabajamos, o de las tareas que ponemos en marcha. Pero todos somos vocales en las reuniones, y en todas las tareas», puntualiza. Y aprovecha para manifestar su «agradecimiento por el compromiso de todas las personas que integran el grupo de la delegación. Por saber trabajar en equipo, y por la entrega desinteresada y generosa de todos y cada uno de ellos».
A lo largo del curso, «Pastoral con Jóvenes convoca un amplio abanico de actividades. Por ejemplo, las vigilias. El balance es muy positivo. Hemos ido cambiando el formato a medida que se iban sucediendo estos encuentros de oración, y creemos que hemos dado con el ideal, que es el último que hemos aplicado, y que se utilizará para el próximo curso. Esta semana, los responsables de esta iniciativa pondrán título a cada unas de las vigilias que se celebrarán el próximo curso, cuyas fechas ya están fijadas», confiesa.
El grupo de canto también forma parte de las iniciativas que promueve la delegación. «Está siempre abierto. Queremos que los jóvenes se integren en él, para animar las celebraciones. Estamos pensando cómo hacerlo: si elaborar un cancionero, subir algún ris a Instagram, o agendar días de ensayo». Otro de los grupos se encarga de la logística. «Estamos muy contentos -afirma-, porque se han superado todas las expectativas respecto a este grupo. Solo hay que ver cómo han organizado la visita del Papa a Madrid… Nos seguiremos moviendo», asegura, «con la vista puesta en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Seúl, que será uno de los grandes objetivos del equipo de logística», sonríe.
«Respecto al proyecto Samuel y GenteC -continúa-, se han fijado dos fechas para el próximo curso, pero estamos pendientes de coordinarnos con la Vicaría Episcopal para la Evangelización. Nuestra idea es que se celebre un encuentro en el primer trimestre y otro en el segundo. Ya están los temas elegidos». Como también están fijadas las fechas «de los dos retiros que organizamos: uno en Adviento y otro en Cuaresma. Y los ejercicios que, si es posible, estarán dirigidos por nuestro obispo». «Eso sí -apunta-, tenemos que ver cómo los anunciamos por las parroquias, para que haya una gran afluencia».
Aunque Pastoral con Jóvenes se mueve en el campo de las redes sociales, «se ha incorporado una persona al equipo, que se encargará de este campo. La idea es que cada actividad o cada responsable tenga su propia carpeta, en la que se subirán todos los documentos… Eso facilitará que el equipo organizador pueda ver cómo se está trabajando en todas las actividades».
Reconoce que uno de los temas más debatidos en la reunión del pasado lunes fue el formativo. «Tenemos que plantearnos cómo enfocar la formación para que participen más jóvenes. Quizás habría que buscar fechas que no coincidan con exámenes. Y temas que aborden la formación básica, porque cada vez hay más personas que se están acercando a la fe sin formación. Pensando en ellos, diseñaremos un calendario formativo, en el que se pueda integrar también algo más profundo, desde el punto de vista teológico o espiritual». Formación que no descarta la preparación de los jóvenes en temas tan serios como el noviazgo, el matrimonio, así como la vocación sacerdotal o a la vida consagrada.
Alberto esboza alguno de los objetivos esbozados para el próximo curso: «mayor presencia pública en algunos campos como Cáritas, migraciones, voluntariados… Queremos buscar a jóvenes comprometidos con la Pastoral juvenil que tengan representación en su arciprestazgo, y puedan ser nuestra voz en la zona… Es algo que ya existe, pero solo en cuatro de los 13 arciprestazgos. Así que, el año que viene, lo tenemos que complementar». En esa misma línea de presencia pública, añade, «peregrinar a Lourdes con la Hospitalidad, hacer el Camino Lebaniego, o subir a la Bien Aparecida…, aunque en otra fecha que no coincida con el 15 de septiembre, porque al ser la fiesta está todo colapsado».
Después de la valoración del curso que termina y planificación del próximo, «se hizo una valoración de la peregrinación diocesana con jóvenes a Madrid. Ha sido muy positiva: tanto la participación como el viaje, la logística…. Y, es que, este curso ha terminado con la Visita Apostólica del Papa León a España. Nosotros tuvimos la inmensa suerte de poder estar presentes. Y pudimos comprobar que la juventud necesita una pastoral donde poder compartir la fe fuera de su entorno de confort, de su parroquia o de su grupo», concluye.


