La Visita Apostólica de Su Santidad León XIV ha continuado este martes, 9 de junio, en Barcelona. En la vigilia de oración celebrada en el Estadio Olímpico Lluís Companys ha estado presente el matrimonio formado por los cántabros Rafael Rodríguez Ricondo y Laura Lázaro Lapuente, con sus dos hijos pequeños.
“En el momento en que se anunció la visita del Papa -explica Rafa- teníamos claro que queríamos ir a su encuentro. íbamos a ir con la peregrinación de Pastoral de Juventud, pero teníamos una boda. Así que decidimos venir a Barcelona, porque mi mujer tiene familia aquí. Intentamos conseguir entrada a través de la web, pero nos quedamos en la lista de espera”. Laura remarca: “sin ninguna esperanza de poder entrar, porque todos los que conocíamos estaban en lista de espera”.
“Pero -insiste Rafa-, a pesar de todo, teníamos claro que queríamos venir. Aunque fuese para verle pasar en el papamóvil”. Hace tres días “recibimos un correo electrónico diciendo que habíamos obtenido entradas en pista. Así que nos vinimos a Barcelona, a casa de los primos de Laura, que en el último momento también han conseguido entrar”.
“Hemos subido hasta el Estadio con el niño en la mochila y la niña en el carrito”, prosigue. “Muy contentos, disfrutando del ambiente fantástico que se respiraba en la calle. Y, al llegar, hemos comprobado que nos habían colocado muy cerca del escenario. Así que estábamos muy ilusionados. Además, nos hemos encontrado con nuestro obispo”, con quien aparecen en la imagen superior.
Santander con el Papa
“El año pasado -comenta Laura- fuimos a Roma cuando León XIV fue elegido. Tuvimos la suerte de estar en una de sus primeras audiencias. Nuestra hija, Elenita, tenía 6 meses, y el Papa la cogió y la bendijo. Nos llenamos de gozo, sentimos muchísima alegría e ilusión. Estábamos muy emocionados”, evoca. “Hace cuatro meses -añade Rafa- nació nuestro segundo hijo. Y teníamos ilusión de que el Papa pudiera bendecir a Rafita, como así ha sido: fue el primer niño que cogió al entrar en el Estadio”.
“Hemos vivido la vigilia de Montjuic muy emocionados -confirma-, porque el Papa ha bendecido a nuestro hijo. Además, los cuatro llevábamos puesta una camiseta hecha para la ocasión. Y una bandera que hizo mi padre en 1978, que pone ‘Santander con el Papa’, y es la que ha llevado nuestra familia en cada uno de los viajes que ha realizado para ir a ver al Papa: Roma, Covadonga, Madrid, Valencia, Lisboa… Y, esta noche, en el Estadio Olímpico, hemos visto que León XIV se nos quedaba mirando, sonriente. Así que el Papa ha bendecido al niño con su mano. Y, como familia, hemos sentido su bendición con la mirada”.
“¡Dios no nos abandona!”
Del mensaje de la vigilia, Laura se queda con “esa invitación que nos ha hecho a que, cuando estemos en momentos complicados, que él ha llamado ‘noches’, entremos en nuestra realidad con humildad. Y que hagamos ese silencio, esa oración, que meditemos el Evangelio, para poder conocer mejor a Jesús y descubrir que él nos acompaña, desde la Cruz, en todos los momentos, aun cuando estemos en esa oscuridad”.
Para Rafa, “ha sido un mensaje de esperanza para quienes atraviesan momentos oscuros, resumido en la frase: ¡Dios no nos abandona!”. Aunque también le han impactado las palabras del Papa cuando ha dicho “que somos fuertes porque estamos unidos, y su exhortación a que seamos testigos de acogida, paz y fraternidad. En la vigilia ha habido testimonios de cuestiones sociales actuales, como la violencia contra las mujeres y la salud mental, y ha pedido mayor atención a estos problemas. Que fomentemos una cultura del cuidado y del pensamiento crítico. A los jóvenes que habían vivido situaciones difíciles les ha recordado que Dios no abandona a quienes atraviesan sufrimientos o crisis personales. Ha invitado a los jóvenes a buscar la verdad y la felicidad en horizontes más amplios que el éxito, la imagen o el rendimiento personal. Y nos ha hecho un llamamiento a la unidad y a la construcción de una sociedad más acogedora y solidaria”.
Este miércoles, 10 de junio, Rafa celebra su cumpleaños. Por eso, no duda en afirmar que “considero todo lo vivido como un regalo de Dios. Y estamos seguros de que nuestro santos partículas -mis padres que han fallecido recientemente- han intercedido desde el Cielo. Estoy muy agradecido al Señor por todos detalles que tiene con nosotros, y cómo no deja de cuidarnos”.
Y concluye: “va a ser un día que no vamos a olvidar nunca en la vida. Nos casamos hace tres años. Somos una familia muy jovencita, con dos hijos: Elenita, de 18 meses, y Rafita, de 4. Pero tenemos muy claro que ésta es una vivencia que se va a perpetuar en nuestra historia como familia, y que vamos a recordar siempre”.

