Este sábado, 30 de mayo, el Seminario de Corbán acogió la última reunión del Consejo Pastoral Diocesano de este curso pastoral. Un encuentro presidido por el obispo, monseñor Arturo Ros, quien, en su intervención, animó a los consejeros a tener siempre una actitud eclesial de servicio y amor a la Iglesia, como pueblo de Dios.
Como explica Gloria Martín, coordinadora de la Vicaría para la Evangelización y secretaria del Consejo Pastoral Diocesano, “uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación del material elaborado para la difusión del informe FOESSA, a cargo de Ricardo Alvarado, vicario episcopal de Acción Caritativa y Social, Sonsoles López y Raquel Menéndez, de Cáritas Diocesana de Santander. En su exposición, revelaron datos que acercan a la realidad actual. Una dura realidad llamada a ser transformada, a la luz de dicho informe. Los continuos cambios que se dan en la sociedad, en todos los ámbitos, han de interpelarnos como bautizados llamados a contribuir a la transformación del mundo”.
Y, es que, prosigue, “este estudio muestra que son unas 83.000 personas las que viven en Cantabria en exclusión social, subrayando que detrás de esas cifras hay rostros concretos. En este cambio de época, Ricardo nos invitó a que la Iglesia entera, desde cada vocación y carisma, nos comprometamos y que juntos seamos capaces de representar una alternativa a este sistema. En concreto, nos dijo que ‘además de la fe y de ser portadores de la palabra de Dios, no olvidemos el tesoro que tenemos, nuestra capacidad de hacer comunidad’. Estamos llamados a transformar el mundo, y el IX informe FOESSA nos aporta el conocimiento necesario para ponernos en acción”.

“En cuanto a las ponentes -dice Gloria-, enfatizaron que la pobreza actual es multidimensional y multicausal. Entre los factores críticos mencionaron la vivienda, que es el epicentro de la desigualdad; el empleo precario, ya que tener trabajo no garantiza la integración; y los vínculos sociales, puesto que hay un aumento del aislamiento y falta de redes familiares o sociales. También resaltaron lo que denominaron ‘los cuatro rostros de la exclusión social: la edad, el nivel educativo, el lugar de origen y la condición de ser mujer’”.
“Para acercar el informe FOESSA a todos -indica-, se ha elaborado un material muy sencillo que nos ayudará a descubrir la riqueza de la Doctrina Social de la Iglesia, a reflexionar sobre la conversión personal y de grupo, y a salir y contribuir a mejorar la sociedad y a transformar el sistema ante la pobreza y la exclusión social. Nos invitan a ser protagonistas en la fase de velar, custodiar y acompañar este proceso el próximo curso”.

Año Jubilar Lebaniego 2028
Otro de los temas abordados en el encuentro ha sido “la presentación de la hoja de ruta para la preparación del Año Jubilar Lebaniego 2028D. Óscar Lavín, vicario episcopal para la Evangelización, fue el encargado de dar a conocer una ambiciosa hoja de ruta para el próximo jubileo, convocado con el lema Como yo os he amado. En el camino de la vida. Entre 2026 y 2028 se llevará a cabo un plan de difusión del Año Santo Lebaniego, con diversas acciones. Entre otras, la elaboración de una guía didáctica y catequesis preparatorias, la difusión masiva de materiales en parroquias, colegios y arciprestazgos, conferencias, y la apertura de la Puerta del Perdón en Santo Toribio el 16 de abril de 2028. Un acontecimiento que, en palabras de Óscar, es una oportunidad clave para la evangelización y la revitalización de la fe a través de la reliquia de la Cruz. Además, resaltó el valor de Santo Toribio de Liébana, no solo como centro espiritual, por el Lignum Crucis, sino como pilar de la identidad y la historia de la nación española”.
“En este sentido -comenta Gloria- monseñor Ros recordó que la preparación de un Año Santo es una oportunidad para la reevangelización y para fortalecer el compromiso social. Oportunidad que hay que aprovechar movilizando la diócesis, con creatividad, para dar a conocer, a todos, el mensaje de Jesucristo: Como yo os he amado”.
“La intervención sobre el Año Jubilar -sigue Gloria- concluyó con un diálogo y una invitación a la sinodalidad y al trabajo compartido entre la Iglesia y las instituciones civiles -gobierno regional-, priorizando el bien común y la hospitalidad hacia quienes se acercan a la cruz. Y recordando los desafíos logísticos, como la necesidad de mejorar los albergues como infraestructuras de acogida para los peregrinos, coordinar mejor el voluntariado o establecer una oficina de información eficaz para los visitantes nacionales e internacionales”.

II Encuentro de Consejos Pastorales Arciprestales
“A continuación -continúa Gloria- el vicario para la Evangelización informó sobre el proceso vivido, a lo largo del curso, con los Consejos Pastorales Arciprestales, siguiendo los tres niveles: parroquias, arciprestazgos y diócesis. Se han constituido los trece CAP, como estructura que conecta las parroquias con la diócesis; trabajando con la metodología de la Conversación en el Espíritu sobre la ‘participación de todos en la iglesia’ y poniendo en común, a nivel diocesano, la experiencia vivida y las aportaciones. Destacó el buen ambiente, creativo y con ganas, de sus integrantes; con distintas velocidades, pero con ilusión. Ahora es el momento de volver a la ‘norma’, documento que abrió el proceso. Servirá para resituar aspectos esenciales, con esa metodología como oración (silencio, escucha activa) y con la implicación-colaboración de las delegaciones en los arciprestazgos. Será el modo de continuar, respetando los ritmos de cada uno y con acciones concretas para afrontar el desafío actual, que es dar el salto del ‘qué’ al ‘cómo’, mediante experiencias sencillas que den respuesta a las necesidades presentes; con nuevas iniciativas de formación y acción para fortalecer la vida diocesana, como por ejemplo, las Escuelas Bíblica y de Doctrina Social; continuando con la Escuela de Acompañamiento enfocada a realidades concretas; la difusión del Jubileo y del Camino Lebaniego…”.
Para Gloria, “la diócesis quiere avanzar hacia una conversión pastoral con estructuras más ágiles y una misión que trascienda los límites parroquiales para construir una iglesia local más unida”. Una tarea para la que, asegura, “contamos con todos”, porque “todos somos Iglesia”. Y concluye con una invitación “a rezar por los frutos de la Visita del Papa León XIV, el jueves 4 de junio, a las 8 de la tarde, en la catedral”.