El próximo 31 de mayo, último domingo de mes, el Monasterio de Santa María de Montesclaros acogerá la tradicional Fiesta de la Rosa. Una jornada en la que miles de peregrinos acudirán a rendir homenaje a la Virgen de Montesclaros.
La iglesia del monasterio abrirá sus puertas desde las 08:00 de la mañana hasta las 20:00 horas, para facilitar que los devotos puedan venerar a la Virgen. Además, a las 9, 10, 11 y 13 horas habrá eucaristías y confesiones.
La Misa solemne, a las 12:00 horas, tendrá lugar en el estacionamiento, ya que es la que más concentración de personas reúne. A su término, la imagen de la Virgen será llevada en procesión, portada en andas por los fieles.
Como es habitual, en todas las misas se bendecirán las rosas traídas por los peregrinos, como símbolo de su fe.

Devoción secular
La aparición de la Virgen de Montesclaros se remonta al año 1178. Según la leyenda, un pastor de Los Carabeos encontró la imagen cuando un toro escarbaba en el suelo. Corrió a anunciar la noticia a los vecinos del pueblo, y se organizó una procesión que subió al monte rezando y cantando a la Virgen. Recogieron la imagen y la trasladaron a la iglesia de Barruelo de los Carabeos, pero al amanecer descubrieron que había regresado a la cueva donde fue hallada. La volvieron a llevar a la iglesia, y esa noche la imagen regresó a la cueva. Al comprender que no era una persona quien la trasladaba, sino la propia voluntad de la Virgen, la llevaron a otro templo, de donde también desapareció para volver a la cueva. Tras ello, decidieron erigir una capilla en el lugar, donde permaneció más de un siglo y medio, atribuyéndosele numerosos milagros.
Patrona de la Merindad de Campoo desde 1721, es venerada en el Santuario de Montesclaros que, desde sus orígenes, ha sido lugar de peregrinación y devoción, donde los fieles acuden a rezar y agradecer a la Virgen los milagros imputados a su veneración.
