Cerca de un centenar de jóvenes participaron anoche en la vigilia de oración organizada por la Pastoral Juvenil de nuestra diócesis. Un encuentro en el que los asistentes dejaron a un lado por unas horas los estudios, el trabajo y las preocupaciones cotidianas para dedicarse a la oración, escuchar la voz del Señor y discernir qué les pide en su vida, sintiéndose parte de una Iglesia viva.
La vigilia se desarrolló en un clima de silencio, recogimiento y fraternidad. Comenzó con la proclamación del Evangelio, que dio paso a la reflexión de nuestro obispo, D. Arturo, quien animó a los jóvenes a abrir el corazón a la llamada de Dios y a vivir su fe con alegría y compromiso.
Posteriormente, un joven compartió cómo se está llevando a cabo el proyecto de la capilla en la universidad.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la exposición del Santísimo Sacramento, que permitió vivir un tiempo de adoración y oración personal.
La vigilia concluyó con unos avisos finales relacionados con las actividades de la Delegación de Juventud, recordando especialmente la invitación a acudir a la cita mensual que tienen los jóvenes no solo de Santander, sino de toda Cantabria: esta vigilia de oración que se celebra los primeros viernes de cada mes junto al Obispo, como espacio de encuentro, oración y comunión eclesial.
Desde la Pastoral Juvenil se valoró muy positivamente la participación y el ambiente vivido, destacando la importancia de estos encuentros para fortalecer la fe y el clima de comunidad.



