Más de un millón de fieles -un millón doscientas mil personas según la organización- han participado esta mañana en la Eucaristía en la solemnidad del Corpus Christi que ha presidido el Papa León XIV, segundo acto público de la Visita Apostólica que está realizando a España.
Los integrantes de la peregrinación diocesana regresan de la misma «felices y contentos«, como explica Gloria Martín, coordinadora de la Vicaría para la Evangelización y responsable de la misma. Y es que ha sido un fin de semana completo.
Ayer partían desde la estación del Ferry rumbo a la Casa de Espiritualidad de Torremocha de Jarama, donde iban a pernoctar. Una vez llegados, el grueso del grupo se instaló y optó por vivir la Vigilia del Corpus desde una pantalla gigante, desde el alojamiento. Gloria, acompañada de un reducido grupo -entre ellos, los dos menores que participaban en la peregrinación con sus padres- decidieron acercarse a Madrid para vivir la Vigilia ‘in situ’. Su llegada fue prometedora, ya que pudieron ver al Santo Padre en el coche oficial, cuando se trasladaba a la plaza de Lima. Los más pequeños estaban entusiasmados. Y eso a pesar de que los accesos al recinto se habían cerrado, y no pudieron entrar en el mismo, aunque tenían el código correspondiente. Sin perder los ánimos, buscaron un espacio en el que situarse. Y, rodeados de cientos de fieles en sus mismas circunstancias, pudieron seguir las palabras del Vicario de Cristo, y la Adoración Eucaristía. «Lo hemos podido escuchar en persona -explica Gloria- y ha sido muy emocionante. Sobre todo para los peques. Nos ha recordado que somos humanos, hombres y mujeres de carne y hueso, que desean una vida honesta. Como Cristo, el hombre perfecto. Y que, siguiendo su ejemplo, podemos cambiar la historia».
Bendición papal
El madrugón de esta mañana ha tenido sus compensaciones. A las 7 de la mañana, hora de apertura de los accesos a los distintos sectores habilitados para seguir la Misa, el grupo al completo ya estaba preparado para dirigirse a la zona que les habían asignado. Y mereció la pena. Pudieron contemplar a menos de un metro la llegada del Santo Padre. «¡Nos ha bendecido!», exclamaba Gloria, entusiasmada.
Ahora, de regreso a Santander, asegura que «somos unos privilegiados.. Una vez más, el Señor nos ha hecho el gran regalo de recibir bien cerquita la bendición del Sucesor de Pedro, de vivir con él momentos de oración, adoración y eucaristía». «Vivir un acontecimiento como éste -prosigue- con tantos hermanos en la Fe, toca el corazón de lleno, renueva y fortalece nuestra fe, ‘recarga pilas’ y nos anima inmensamente a seguir caminando juntos, en nuestra misión de transmitir el mensaje de Jesucristo allá donde estemos».
Por todo ello, añade, «doy gracias por lo vivido estos días, en poco tiempo, tanto y tan intenso». «La peregrinación diocesana vuelve feliz, con el corazón y el alma pletóricos, emocionados y bendecidos por el Papa León. Os hemos tenido presentes a todos», concluye.
Algunos peregrinos también han querido compartir sus impresiones. Por ejemplo, María, de la parroquia San Miguel Arcángel, de Revilla, reconoce que «yo, sobre todo, he venido a devolver todos los rezos que han hecho este último año mi familia, mis amigos y la gente por mí, y estoy muy, muy, emocionada«. Dolores, de la parroquia del Carmen, de Revilla de Camargo, no oculta que ha «sentido una emoción increíble, porque, después de muchas horas esperando para poder entrar, hemos llegado y en ese momento pasaba el Santo Padre: le hemos podido ver. Me he emocionado muchísimo. No podía dejar de llorar. Ahora mismo estoy pletórica, muy entusiasmada, después de haber vivido una Eucaristía en la que hemos estado todos unidos. Creo que volveré a casa con el corazón lleno de amor. Un momento inolvidable«.
Marlene, de la parroquia de Santa Lucía, está convencida de que «el Espíritu Santo nos ha traído aquí, con el Papa León XIV. Estamos viviendo unas experiencias inolvidables, acompañados de muchos peregrinos. Todo ha sido alegría, entusiasmo. Doy gracias a Dios por haberme permitido estar aquí«. Marta, de la misma parroquia, comenta que «ayer hemos participado en la vigilia de oración, y ha sido precioso escuchar a los jóvenes hacer sus preguntas, y al Papa responder con su mensaje de esperanza. También hemos disfrutado de un momento de adoración al Santísimo preciosismo. Hoy hemos asistido a la Misa del Corpus, con un ambiente precioso. Muchísima gente».


