Este martes 10 de marzo ha comenzado el viaje a Roma que el obispo diocesano, monseñor Arturo Ros, ha realizado con su Consejo de Gobierno y miembros del cabildo catedral.
En esta primera jornada han tenido la gracia de celebrar la Eucaristía en la basílica de Santa María la Mayor y rezar ante la tumba del Papa Francisco, compartiendo con los peregrinos y el santo pueblo de Dios la oración ante sus restos mortales, sencillos y humildes.
Durante la Misa, presidida por el prelado, se ha puesto en la mesa de la fraternidad a toda la diócesis, junto con los países y las iglesias que están en guerra y en persecución, y también se ha pedido a la Virgen María por todo el presbiterio diocesano y las comunidades cristianas, en especial por aquellas que atraviesan momentos más difíciles.

La intensa estancia en Roma continuará este miércoles, 11 de marzo, con la asistencia a la audiencia y catequesis del Papa León XIV, a quien esperan poder saludar, además de orar por él, para que el Señor le conceda la luz, la fortaleza y el discernimiento en el ejercicio de su ministerio petrino.
Unos días en los que tanto nuestro prelado como los presbíteros que lo acompañan sienten la fe en el seno de la catolicidad romana.