La catedral de Santander ha acogido este sábado la tradicional vigilia mensual de oración de los jóvenes con el obispo, Monseñor Arturo Ros. Un encuentro oracional organizado por Pastoral de Jóvenes que en esta ocasión se ha desarrollado con el lema La Virgen María.
En su alocución, monseñor Ros ha invitado a los jóvenes a pensar cuántas veces al día han escuchado decir sí, y cuántas decir no. «Con el no, nos escondemos en nuestro particular refugio para no decir sí. El no es oscuro. Y feo». Por el contrario, «el Sí es sonrisa satisfactoria. Es gracia divina».
«Nuestra vida cristiana está llamada a ser Sí«, ha afirmado. «Es triste que puedan decir de nosotros la generación del no», ha señalado. «En Cristo hemos sido Sí. Siempre». Aunque cambiamos esa actitud con facilidad. Por eso, ha exhortado a los jóvenes a decir: «Sí a la fe, Sí a la vida, Sí al abrir, Sí al hacer, Sí al resistir, Sí al sentir, Sí al amar». Porque, «en Cristo, todo ha sido Sí. En María, todo ha sido Sí«.
Ha sido la Santisima Virgen
En esta ocasión, el testimonio ha sido ofrecido por la hermana Andrea, de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y de María, que atienden la catedral. En su intervención, ha contado la situación de enfermedad de un hermano suyo, que, tras mucho orar, aceptó recibir los sacramentos. «Yo sé que ha sido la Santísima Virgen», ha dicho, «ha sido el poder de su intercesión materna». «Si Ella hubiera dicho que no en la Anunciación, no estaríamos nosotros gozando de su poder y de su soberanía», ha asegurado.
Por eso, ha animado a los presentes a descubrir, en la oración, la presencia de María en la vida de los hombres. «Jesús va a venir. Va a estar con nosotros», ha remarcado. «Y la Virgen, presente en nuestras vidas, prepara su camino. Descubramos y experimentemos la presencia de la que prepara el camino para que Jesús obre en vuestras vidas».
Ha concluido remarcando que «la Virgen María nos puede traer maravillas, grandes cosas, sin confiamos«.