Cada domingo anterior a la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, celebrada el 2 de febrero, CONFER diocesana organiza un encuentro festivo y de oración, presidido por nuestro Obispo, y cuyo objetivo es dar gracias a Dios por el don de la vida consagrada a través de una oración compartida y un chocolate con churros posterior.
Se celebra en domingo para facilitar que las personas que viven en los pueblos o lejos de la ciudad de Santander, puedan asistir. El encuentro, al que acudieron alrededor de 70 consagrados, se ha celebrado en la parroquia de Santa María Reparadora.
Al finalizar el encuentro, se hizo entrega a los presentes de la figura de un ángel, símbolo del necesario cuidado de la vocación que cada uno tenemos, al igual que Dios nos cuida a nosotros. Por ello, se presentó en la oración al Señor a toda la Vida Consagrada, a tantos hombres y mujeres que en muchos rincones del mundo viven en radicalidad, sabiendo a quién pertenecen, y siguen anunciando al Dios de la Vida, al Dios que nos ha amado primero, que nos cuida y nos sostiene, al Dios en quien todos nosotros ponemos nuestra esperanza.

