El presidente del Comité nacional organizador de la visita del Papa a España, monseñor Luis Argüello y los coordinadores Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal han ofrecido esta mañana, en rueda de prensa, una valoración sobre esta visita del Papa León XIV. Un viaje que comenzó el pasado día 6 de junio en Madrid, y terminó el día 12 en Tenerife. A lo largo del mismo, el Papa ha visitado cinco diócesis españolas: Madrid, Barcelona, San Feliu de Llobregat, Canarias y San Cristóbal de La Laguna
En su intervención, monseñor Argüello ha mostrado el agradecimiento al Papa por su visita y al pueblo español, especialmente al pueblo católico, por su acogida. Ha destacado la labor de los equipos que han trabajado, tanto en las diócesis como en la organización nacional, y ha agradecido a los periodistas acreditados «la repercusión en tantos lugares del mundo gracias a los medios de comunicación». También ha valorado muy positivamente la implicación de todas las autoridades públicas en sus diversas expresiones: autoridades nacionales, autonómicas y locales y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.
Una invitación a mirar a la Cruz iluminada de Jesús
Para monseñor Argüello, «el viaje ha tenido un corazón que es ver la evangelización de la Iglesia en acto: la Palabra ha sido proclamada, la liturgia ha sido celebrada y la caridad exaltada». Estas realidades de la misión de la Iglesia, ha señalado, actúan como vasos comunicantes, de modo que no hay anuncio sin caridad, o celebración sin Palabra proclamada. El Papa, ha continuado el presidente de la CEE, «nos ha invitado a mirar a la cruz, una cruz iluminada» y también ha querido bajar a las preguntas humanas para responder las grandes cuestiones del hombre de nuestro tiempo. Por eso, buena parte de las intervenciones de León XIV en España han tenido como telón de fondo e hilo conductor la encíclica Magnifica Humanitas, que presentó hace unas semanas.
Monseñor Argüello ha recordado que el Papa les dijo que «ahora os toca a vosotros», asegurando que ese es el gran reto. Después de este tiempo de emociones, conviene pasarlas por la razón y convertirlas en acción: «Transformar la emoción en virtud. Que el afecto y la razón se hagan compromiso. Ahí está el desafío del acompañamiento», ha indicado monseñor Argüello, quien ha concluido su intervención señalado que «lo vivido en esta semana nadie nos lo va a quitar, y es motivo para dar gracias».
Agradecimiento a la colaboración de las administraciones públicas
Yago de la Cierva, coordinador nacional de la Visita, ha expresado su agradecimiento por la colaboración de las administraciones públicas, especialmente de los ministerios de Presidencia, Interior, Defensa y Exteriores. Según ha dicho, «el séquito papal estaba admirado por su organización y ha sido un placer trabajar con las autoridades. El clima de cooperación ha sido muy bueno y generoso».
También ha dado las gracias por el papel de otras instituciones que se han implicado en la visita del Papa y, en especial, a muchos benefactores que lo han hecho, no por visibilidad o por retorno de la ayuda, sino por su propio compromiso personal con la visita. En este sentido ha citado las palabras del Papa a los benefactores: «Muchas gracias porque habéis hecho posible que mi palabra llegue a mucha gente». Agradecimiento de León XIV, ha apuntado, que se hace extensivo a todas las autoridades e instituciones que han hecho posible el viaje del Papa.
Entre los medios de comunicación, con más de 5.800 periodistas acreditados, no ha querido olvidar el papel muy destacado de los responsables de ofrecer a todo el mundo la señal institucional del viaje: RTVE, TeleMadrid, 3Cat y de la Radio Televisión Canaria. Yago de la Cierva ha finalizado su intervención agradeciendo al Rey por ceder el Falcón para el vuelo de retorno a Roma, «posiblemente al único jefe de estado que no tiene avión particular».
Sorprendido y conmovido con la visita
Fernando Giménez Barriocanal se ha mostrado «sorprendido y conmovido con la visita. Todos hemos experimentado algo nuevo. Nos ha permitido levantar la mirada hacia la cruz y encontrarnos con un Cristo que nos ama especialmente». En la parte económica del encuentro ha aclarado que, a falta de cerrar finalmente las cuentas del viaje del Papa, se estima que los gastos ascenderán a 26 millones de euros. La financiación será asumida en un 45% por los benefactores, un 30% por las propias entidades de la Iglesia con cargo a los fondos aportados por los fieles, en un 20% por las administraciones públicas, y un 5% por las colectas.
También ha pedido disculpas por los errores de la visita que se hayan podido ocasionar, las incomodidades que estos eventos ocasionan en las ciudades, y los errores de coordinación entre las instituciones que implica un viaje de estas características. Aunque, en medio de todo, «lo importante es que, gracias a todos, León XIV ha podido llegar al corazón de tantos».

