El año ha comenzado con fuerza en nuestra diócesis de Santander. Después de la llegada de los Reyes Magos, culmen de la Navidad, los organismos episcopales y diocesanos se encuentran ya trabajando al ritmo habitual. Y a primera hora de la mañana de este miércoles se reunían en el Obispado de Santander nuestro Obispo, D. Arturo Ros; D. Álvaro Asensio, Vicario General; D. Jesús Casanueva, Vicario Episcopal para el Clero; D. Ricardo Alvarado, Vicario Episcopal para la Acción Caritativa y Social; D. Óscar Lavín, Vicario para la Evangelización; D. Alberto García, Canciller y D. Alejandro Castillo, Rector del Seminario diocesano. Juntos forman el Consejo Episcopal, pero ¿qué es exactamente este órgano y cuáles son sus funciones?
El Consejo Episcopal es un órgano de colaboración estrecha con el Obispo en el gobierno pastoral de la diócesis y del obispado. Sus integrantes participan de manera más directa en la conducción de la vida pastoral, administrativa y misionera de la Iglesia que camina en Cantabria y en el Valle de Mena. Su función principal es ayudar al Obispo en el discernimiento, la coordinación y la toma de decisiones, especialmente en asuntos que afectan a toda la diócesis. A través del Consejo Episcopal se promueve la comunión, la corresponsabilidad y la unidad de criterios en la acción pastoral, evitando, así, la fragmentación y favoreciendo una visión conjunta de las necesidades del Pueblo de Dios.
La importancia del Consejo Episcopal radica en que permite una mayor cercanía a la realidad diocesana, ya que sus miembros suelen tener contacto directo con distintas zonas, parroquias, comunidades y ámbitos pastorales. Esto facilita que las decisiones del Obispo estén mejor informadas y respondan de manera más eficaz a los desafíos pastorales, sociales y culturales del territorio.
Tal y como ha comentado D. Arturo antes de iniciar la reunión, el objetivo de esta primera reunión de año es hacer balance del último trimestre de 2025 y analizar las prioridades de este próximo trimestre, hasta la Semana Santa. Otros objetivos de este encuentro son promover el ánimo a los consejos arciprestales, la formación del clero y el acompañamiento de los fieles, que, tal y como ha afirmado nuestro Obispo, «son pequeñas cosas que revitalizan la vida parroquial y la vida diocesana».

