“La Archicofradía de la Celeste Real y Militar Orden de Nuestra Señora de la Merced se crea en el año 1942. Y es la primera cofradía de ex cautivos que se crea en España después de la Guerra Civil”, explica Ignacio Pombo, actual hermano mayor. “Su sede original era la parroquia del Cristo, ya que muchos de los que fundaron la cofradía eran ex cautivos del barco prisión Alfonso Pérez, y los restos de quienes habían sido asesinados en dicho barco estaban enterrados en esta iglesia”.
“A finales de los 40 –prosigue- se compran los terrenos del Patronazgo de la Sagrada Familia, en la calle Bonifaz, que constaba de capilla y cine. Daba servicio a la gente del barrio, muchos de ellos pescadores. Y la cofradía se traslada a esa capilla en 1949, que es su sede canónica desde entonces”.

Titulares
Las imágenes titulares de la Merced son un Ecce Homo, una Piedad y la Virgen de la Merced.
“En 1942 –comenta- se encarga una imagen del Ecce Homo a Andrés Novo Cuadrillero. En la Semana Santa santanderina siempre había salido un Ecce Homo, que era una talla que se destruyó en la guerra. Por eso, nuestra cofradía encargó otro. Salió a la calle por primera vez en 1942. En 1947, después de la Semana Santa, el autor pidió permiso para reformar la imagen, pero en realidad la destruyó e hizo una nueva, porque la anterior no le gustaba”. En la actualidad, procesiona “en unas andas que son obra también del mismo autor, que era un afamado escultor de madera”, indica.
La otra imagen de la cofradía es una Piedad. “Se encargó un boceto en los años 40, pero no se llegó a realizar esa talla. Se acabó comprando una en Olot: se trata de una imagen seriada, que salió en 1945 por primera vez. La hay exactamente igual en muchas ciudades: en Laredo, en Frómista…”.
“La Virgen de Nuestra Señora de la Merced es de 2004. Y responde a un deseo de nuestra cofradía que, desde que se refunda en 1982, hace todo lo posible por tener una imagen de la titular para procesionar. Es de Gema Soldevilla, escultora santanderina, que usó a su hija Andrea de modelo. El día que salió a la calle por primera vez, que era el miércoles santo de 2004, estaba la hija al lado, y las dos eran idénticas”, sonríe.

Salidas procesionales
Tanto el Ecce Homo como la Virgen de la Merced procesionan el Miércoles Santo. El Nazareno lo hace el Jueves Santo. Y, la Piedad y la Merced, el Viernes.
“El Nazareno –apunta- procesiona siempre con una túnica blanca y un hábito granate, con la caña y el escudo de la cofradía: es un escudo mercedario, metido en una cruz, que decimos de Malta. En cuanto a la Merced, este año va con saya de brocado blanco, y manto granate damasquinado. Lleva la medalla mercedaria, que fue un regalo de Mercedes Llaca, hija del antiguo hermano mayor”.
Los cofrades desfilan con hábito blanco con el escapulario mercedario, y manto del mismo color. Pero, como es habitual, el Viernes Santo cambiarán el blanco de capuchón, guantes y cíngulo por el negro, “en señal de luto”. Lo mismo que sus titulares. “La Merced procesiona el miércoles con la saya blanca, pero el viernes lo hace con una saya negra, y el manto blanco. Es decir, con la Virgen hacemos lo mismo que con el traje de los cofrades”, advierte.

Asistencia a los presos
La asistencia a los presos es una constante de esta cofradía desde su nacimiento. “Antiguamente, el Patronato de la Merced se encargaba del tema social, tanto en la prisión provincial como en la de El Dueso. De hecho, en los años 60 del siglo pasado llegó a gestionar cerca de 3 millones de pesetas de aquella época en ayuda”.
Algo que cambió con la llegada de la democracia. “Empezaron a aparecer los servicios sociales, instituciones penitenciarias… Y se fue perdiendo fuerza en ese sentido. Además, nuestra cofradía sufrió un bajón en los años 70, y estuvimos 9 años sin salir, a pesar de que se mantenía el culto en la capilla”.
“En 1982 –evoca-, cuando se refunda la cofradía, surge la idea de solicitar un indulto. Siempre se pedía para el Miércoles Santo. Ese mismo año se crea una procesión nueva, que no existía antes en Santander: la del Perdón y el Silencio, organizada por nuestra cofradía, con la Virgen y el Ecce Homo. Y ahí se pide el indulto”.
Reconoce que “a veces se sacaban preventivos: salían un año, luego había juicio, y volvían a la cárcel. Y en un momento determinado se dijo que no: que no se pedía un indulto parcial, sino para una persona que esté condenada, con sentencia firme y en cumplimiento”. “Esto –añade- hace que no haya indulto todos los años. Este año lo hemos solicitado, pero no sabremos si lo tendremos hasta el último Consejo de Ministros. La última vez que nos lo dieron fue hace 2 años”, apunta. Aunque insiste en que, para que un preso sea indultado, “tiene que reunir una serie de condiciones: no puede haber un delito de sangre, o de violencia de género, y tiene que haber cumplido una buena parte de su sentencia, y estar cumpliendo con la responsabilidad civil”.
Pero la acción de caridad no concluye ahí, ya que a lo largo de todo el año colaboran en las campañas que organiza la diócesis, tanto en Cuaresma, como en el Domund o en Navidad, ayudando en especial a Cáritas Diocesana y parroquial y a la Cocina Económica.

Culto
La sede de la Cofradía de la Merced pertenece en la actualidad al Gobierno de Cantabria. “Desde el año 1986 tenemos un acuerdo por el que nos conceden el uso y disfrute de la capilla”, confirma. “En esta iglesia, se celebra culto a las 11:15 horas de la mañana todos los domingos y fiestas. Así que damos un servicio al barrio, además de acudir los cofrades en el día a día”.
“Nuestra fiesta principal es la Merced, y tenemos un triduo. También celebramos el domingo más cercano al 4 de mayo, que es la fecha de creación de la hermandad. Y el 27 de diciembre, que es la fecha de aniversario según los estatutos, con una misa de Navidad con encuentro navideño para todos los cofrades, en la que pedimos por todos los difuntos, también por los del barco prisión Alfonso Pérez”, concluye.
