Continúa la Visita Apostólica del Papa León XIV a España. Siguiendo por tierras catalanas, esta mañana se ha trasladado a la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat, donde ha participado en un acto central de oración con motivo de la conmemoración del milenario del monasterio. Un encuentro marcado por la dimensión espiritual, litúrgica y simbólica del lugar en el que han estado presentes los obispos españoles -entre ellos, monseñor Arturo Ros-, y autoridades civiles, como el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transporte, Óscar Puente.
A su llegada, el Santo Padre se ha trasladado a la capilla del Santísimo, para rezar ante el Cristo del escultor Josep María Subirats, un momento de recogimiento que ha subrayado el carácter contemplativo de la visita del Pontífice. Posteriormente, ha tenido lugar la bienvenida, a cargo del obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xavier Gómez, quien ha mostrado su alegría por “recibirle en la santa montaña de Montserrat, donde el pueblo catalán y tantos peregrinos suben a encontrarse con el Señor Jesús bajo la mirada de la Moreneta”. Por su parte, el Abad de Montserrat, Manel Gasch, ha resaltado que esta visita es ya “una de las peregrinaciones más importantes de nuestra historia”.
A continuación, ha dado comienzo el rezo del rosario, para concluir con la interpretación del himno ’Virolai’, expresión profundamente arraigada en la devoción popular a la Virgen de Montserrat, por parte de la Escolanía.
Después de la veneración de la Virgen de Montserrat en el camarín, León XIV se ha asomado al balcón para dirigir unas palabras a los asistentes. Ha recordado que, en 2023, el Papa Francisco ofreció la rosa de oro a la imagen. Y cómo “durante cientos de años, los fieles, sin distinción, han pasado por este Santuario desgranando las cuentas del rosario, porque María, Mare de Déu, es fundamental en la vida de todo cristiano”.
Ha animado a dejar a los pies de la Virgen “las corazas que han endurecido poco a poco el corazón”. Y ha concluido invitando a honrarla con estas palabras: “De los catalanes siempre seréis la Princesa, de los españoles y del mundo todo el amor; decidnos: ‘Sois mi tesoro, yo soy vuestra madre, no temáis’. Que así sea”.
Visita al centro penitenciario Brians 1
El Papa León XIV había visitado previamente Brians 1, un centro penitenciario en el que ha mantenido un encuentro con cerca de setenta personas, internas e internos del mismo, de Brians 2 y de Wad Ras, una pequeña representación de la comunidad cristiana de internas e internos de Cataluña, acompañados por sacerdotes que los atienden y personas voluntarias de la pastoral penitenciaria.
En su intervención, ha señalado que “aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona”. En alusión al libro Las Confesiones, de san Agustín, ha dicho que “si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones”. Y, en otro momento de su alocución, les ha invitado “a seguir soñando el sueño de Dios”, porque “el Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar”.
