La preocupación y cuidado por los sacerdotes de la diócesis es una constante en la vida de nuestro obispo, Arturo Ros. Prueba de ello es que acaba de firmar una disposición en la que anima a los arciprestes a que inicien la visita anual que realizan a los sacerdotes de sus respectivos territorios, y a sus parroquias.
Los objetivos de esta visita son muy variados: velar por el cuidado y la salud de los sacerdotes, teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentran o sus posibles necesidades; animar el desarrollo de sus tareas pastorales, así como revisar la administración de los bienes parroquiales, invitando a realizar inventarios donde no existan; animar a la creación de consejos parroquiales tanto de Economía como de Pastoral, y a colaborar con el Consejo Pastoral del arciprestazgo; y exhortar a la participación en los encuentros diocesanos y arciprestales, tanto de oración como de formación o convivencia.