Monseñor Arturo Ros, obispo de la diócesis de Santander, manifiesta su profunda consternación y tristeza ante la tragedia ocurrida en la tarde de este martes, 3 de marzo, en la costa norte santanderina, al hundirse una pasarela en El Bocal.
Lo que tendría que haber sido una feliz y bonita tarde de paseo disfrutando de este tiempo que anuncia una cercana primavera, se ha convertido de repente en una tragedia que ha llevado la desgracia a cinco familias, según información facilitada por los medios de comunicación.
En estos momentos tan duros, eleva su oración al Señor, unido al sufrimiento de las familias de los fallecidos y la persona desaparecida, todos ellos al parecer pertenecientes al Centro Integrado de FP La Granja de Heras.
Al mismo tiempo, exhorta a los fieles de toda la comunidad diocesana a pedir por el eterno descanso de los jóvenes que han perdido la vida, así como el consuelo para sus familiares, amigos y compañeros, y el pronto restablecimiento de la chica rescatada, que ha sido ingresada en el hospital.