El próximo 5 de julio, domingo, se celebra la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico organizada por el Departamento de Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española, con el lema Sed prudentes y sencillos.
Antolín García, párroco de Astillero y Guarnizo y delegado diocesano de Pastoral de la Carretera, explica la importancia de celebrar esta jornada. “Desde la fe cristiana, y como dice el lema de este año, hay que sensibilizar a la gente de que hemos de ser prudentes a la hora de conducir y de trasladarnos de unos lugares a otros, no solamente con los vehículos, sino también cuando vamos como peatones, porque en la carretera el peatón es el más débil. Tenemos que estar atentos -insiste- y ser prudentes ante cualquier despiste o cualquier cosa que podamos encontrar en el camino”.
La jornada del próximo domingo, apunta, va “dirigida de manera especial a los transportistas, sobre todo a los camioneros, a la gente que conduce autobuses, a los repartidores, a los taxistas, también a aquellos que conducen ambulancias. Es decir, en definitiva, a todas aquellas personas que están en la carretera”. Reconoce que “normalmente se celebra el primer fin de semana de julio, aunque la fiesta de los transportistas es el 10 de julio, fiesta de san Cristóbal, a quien ellos veneran y rinden honor para que les proteja a lo largo de todo el año. Es necesario que alguien nos proteja cuando montamos en un vehículo”, asegura, “y más en estos tiempos. Para nosotros, los creyentes, Dios es buen apoyo. Y también la figura de san Cristóbal”, confirma.
Respecto al estado de las carreteras en nuestra región, comenta que “se está deteriorando mucho el mantenimiento de las vías públicas, de las carreteras, y sobre todo de las vías más comarcales. Pero en los recorridos cortos es donde más desplazamientos hay, y a veces es donde se producen más siniestros, porque creemos que conocemos muy bien la carretera y que no nos va a pasar nada, y se generan muchos accidentes”. En este sentido, menciona que “el año pasado se mataron esos chicos en el puerto de Lunada. Este año lo van a arreglar, intentando que sea un poco más seguro”.
Prudencia y paciencia
“En estas fechas -señala- se nota muchísimo el aumento del tráfico, sobre todo en la zona costera. Y, en especial los fines de semana, con la llegada de gente que viene del País Vasco hacia Cantabria, o que baja desde Palencia hacia las playas de nuestra comunidad autónoma. Son dos vías que tienen una alta afluencia de vehículos. Esto genera muchas retenciones, muchas caravanas… Por eso, tenemos que ser prudentes y tener paciencia”, remarca.
Aunque parece que en la actualidad se van viendo algunas señales de prudencia. Por ejemplo, jóvenes que salen de fiesta y se desplazan en taxi para no tener que conducir. “O, si van cuatro o cinco en un mismo coche, se busca uno que es el que conduce y no bebe ese fin de semana. Pienso que es una manera responsable de poder volver y regresar a casa después de un día de fiesta y de encuentro con los amigos y con la gente”.
“Los conductores -incide- tenemos que saber, y concienciarnos, de que, si no manejamos el vehículo en las condiciones adecuadas, es un arma arrojadiza, y puede suceder cualquier cosa en cualquier momento. Por eso, tenemos que conducir siendo conscientes de lo que tenemos entre manos, con responsabilidad, y sabiendo que no somos el centro de la carretera, sino que compartimos y viajamos con más gente a nuestro alrededor. Por lo tanto, tenemos que respetarnos y ser capaces de dejar que otros nos puedan adelantar. Hay que ser más solidarios, porque si no hay solidaridad dentro de la carretera, no podemos hacer que las cosas fluyan de una manera apropiada”, concluye.

