La joven Ana María Cuétara Gómez es una de las voluntarias de la Orquesta de la JMJ que este sábado, 6 de junio, tocará ante León XIV en la vigilia del Corpus que dará comienzo a las 20:00 horas en la plaza de Lima. «No me puedo creer que vaya a tocar delante del Papa«, comenta emocionada. Y es que, para esta chica de 20 años, natural de San Román de Cayón, que toca la viola, y cursa estudios en el Conservatorio Superior, éste es un sueño convertido en realidad.
«Todo empezó de la manera más tonta», explica. «Con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en 2011 se creó la Orquesta de la JMJ. Desde sus orígenes, bajo la dirección de Borja Quintás, ha organizado encuentros anuales, en verano y en diciembre. Esta orquesta está integrada por músicos de toda España, y yo apliqué el verano pasado: les envié un video, y me aceptaron. Así que, cuando se anunció que el Papa venía a España, me puse en contacto con ellos, para saber si iban a tocar. En ese momento aún no lo sabían, pero en abril nos comunicaron que sí, y que iban a hacer una selección. Y aquí estoy».
Ensayos exigentes
Ana María estudia fuera de la capital de España, «así que me he tenido que trasladar a Madrid para los ensayos. Comenzamos el jueves de la semana pasada, pero yo tenía exámenes, así que llegué el viernes. Hay algunos que se han incorporado más tarde. Estoy con gente que ya conocía, y otros que son nuevos».
«Las jornadas de ensayo han sido maratonianas», confirma. «Nosotros somos unos 70 músicos», señala, «y vamos a actuar en la vigilia de esta tarde, y en la Misa y procesión de mañana, domingo. Ademas del Coro de la JMJ, acompañamos a las escolanías, entre ellas la del Valle de los Caídos y la del Escorial. Y, en los ensayos, hemos tenido que adaptarnos a ellos. Los músicos hacemos jornadas de 8 horas, pero los coros han ido cambiando. Eso ha hecho que los ensayos hayan sido muy intensos. Ha sido un poco exigente, pero ha merecido la pena».
El repertorio que van a interpretar «es diferente. Va en función de cada uno de los eventos en los que vamos a actuar. Por ejemplo, para la vigilia serán canciones más pop, con cantos de alabanza, o temas de grupos como Hakuna, mientras que para la Misa nos han pedido que sean canciones que pueda cantar toda la gente, como Pueblo de Reyes, Cantemos al Amor de los amores o Cerca de ti Señor... Es una Misa común, para que todo el pueblo conozca la música y pueda cantar».
Nervios y emoción
«Cuando me confirmaron que iba a tocar en la orquesta, delante del Papa, no me lo podía creer», asegura. «¡No me puedo creer que voy a tocar delante del Papa», insiste, emocionada. «Es alucinante», confiesa. «¡Voy a tocar delante del Papa!. Todo para el Señor. Ademas, sabiendo que te va a escuchar un millón de personas en directo, más los que sigan los dos eventos desde sus casas».
Reconoce que está «muy emocionada», aunque los nervios «comenzaron este jueves, que fuimos a ensayar en el escenario de la plaza de Lima donde se va a desarrollar la vigilia de esta noche. En ese momento me fui metiendo más en la sensación. Era un poco: ‘ay, que estamos al lado del Papa'», sonríe emocionada.
Emoción que comparte toda su familia. «Están super emocionados y nerviosos«, reconoce. «Muy contentos. Yo les decía ‘que voy a tocar delante del Papa’, pero no se lo creían, Ahora sí. Me dicen: ‘eso sí que es llegar lejos’. Así que supongo que todos me van a escuchar», concluye.

