La oración contemplativa es silencio. El silencio ayuda a la contemplación. En este silencio, insoportable para el hombre exterior, el Padre nos da a conocer a su Verbo encarnado, sufriente, muerto y resucitado. CEC, n.2717.
La oración contemplativa es silencio. El silencio ayuda a la contemplación. En este silencio, insoportable para el hombre exterior, el Padre nos da a conocer a su Verbo encarnado, sufriente, muerto y resucitado. CEC, n.2717.