Es el presbítero que, en nombre del Obispo, está al frente de la cura pastoral de una parroquia. “El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía, y ejerce la cura pastoral de la comunidad que le está encomendada bajo la autoridad del obispo diocesano, en cuyo ministerio de Cristo ha sido llamado a participar, para que en esa misma comunidad cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación también de otros presbíteros o diáconos, y con la ayuda de fieles laicos, conforme a la norma de derecho” (CIC, c 519); CIC, c 519-544; OGI, pág. 278.