Acto de oración comunitaria en la que el contenido central es escuchar textos de la Palabra de Dios, orar y dar gracias. Puede ser un acto aislado o parte de otro mayor. Es una asamblea pequeña o grande que se reúne para escuchar diversos textos bíblicos, intercalados con cantos y oraciones. De ser posible también con una homilía, a cargo de un sacerdote o un diácono. Una liturgia de la Palabra suele celebrarse los Domingo en capillas y lugares donde no es posible celebrar la Misa o Eucaristía. En esta celebración, presidida por un diácono o un laico, éste puede distribuir la comunión, pero no es una. (Véase MISA). Cfr. CEC, n. 1154, 1345-1347.