La infalibilidad es una cualidad espiritual de la Iglesia y en determinadas condiciones, del Papa y del colegio episcopal en el ejercicio de su magisterio auténtico, en virtud de la cual no es posible que caigan en el error cuando se trata de la fe y de la moral. Etimológicamente, el término latino infallibilis dice lo contrario de fallere y expresa al mismo tiempo la idea de la inerrancia y de la ausencia de engaño respecto a uno mismo y respecto a los demás. En teología la infalibilidad se coloca dentro de la indefectibilidad de la Iglesia. CEC, n. 2035.