Es una virtud (parte de la virtud cardinal de la templanza) que tiende a impregnar de racionalidad las pasiones y los apetitos de la sensibilidad humana. CEC, n. 2341, 2337ss.
Es una virtud (parte de la virtud cardinal de la templanza) que tiende a impregnar de racionalidad las pasiones y los apetitos de la sensibilidad humana. CEC, n. 2341, 2337ss.