Este martes, 3 de noviembre, ha tenido lugar el tradicional acto organizado por el Ayuntamiento de Santander en recuerdo de las víctimas del Cabo Machichaco.
El Canciller de la Diócesis, Alberto García, ha sido el encargado de rezar un responso por los 590 fallecidos en la explosión del vapor, ocurrida hace 133 años. A continuación, se ha colocado una corona de laurel junto al monumento que recuerda a las víctimas.
El acto ha contado con la presencia de la alcaldesa, Gema Igual, que ha estado acompañada por la presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta, el delegado del Gobierno, Pedro Casares, la consejera de Cultura, Tamara González, el presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, y el presidente de la Real Asociación Cabo de Machichaco, Roberto García Borbolla. También han asistido miembros de la corporación santanderina, y otras autoridades civiles y militares, además de representantes del Cuerpo de Bomberos, Policía Local y Policía Nacional.
El 3 de noviembre de 1893 atracaba en el puerto de Santander el Cabo Machichaco, un moderno vapor cargado con unas 1.700 cajas de dinamita y 20 botellas de ácido sulfúrico, además de casi 1.000 toneladas de material siderúrgico. A pesar de la prohibición expresa del atraque de buques cargados con dinamita en el puerto, el capitán del barco no avisó de lo peligroso de su carga y tras una breve cuarentena fondeó en el muelle de Maliaño de la capital cántabra, donde se había congregado una multitud curiosa para observar la llegada del carguero. Resultado de la explosión, murieron 590 personas, y otras 2.000 resultaron heridas, mutiladas o abrasadas.