La Diócesis de Santander ha celebrado este sábado la Eucaristía de inicio de curso y de envío de los profesores de Religión Católica. La celebración tuvo lugar a las 12:00 horas en la Capilla Mayor del Seminario Diocesano de Monte Corbán y estuvo presidida por el obispo de Santander, monseñor Arturo Ros Murgadas.
En torno a 70 profesores de Religión de las etapas de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato participaron en esta celebración, que constituye un momento significativo de encuentro, comunión y renovación de la misión que la Iglesia les confía en el ámbito educativo.
Durante la Eucaristía, 13 profesores recibieron de manos del obispo la Missio Canonica, el envío eclesial que acredita la misión recibida para ejercer la enseñanza de la Religión Católica en los centros educativos.
En su homilía, monseñor Ros compartió con los profesores algunos recuerdos y experiencias de su propia trayectoria como docente, acercándose así a la realidad cotidiana de quienes desarrollan su misión en las aulas. El obispo destacó también la vitalidad de la asignatura de Religión, subrayando algunas de sus características propias y la importante labor que desempeñan sus profesores dentro de la comunidad educativa.
Asimismo, animó a los docentes a mantener viva la ilusión y la esperanza, incluso en medio de las dificultades que actualmente acompañan la tarea educativa y la enseñanza de la Religión. En este sentido, les invitó a vivir su misión con confianza, conscientes de la responsabilidad que supone acompañar a niños y jóvenes y ofrecerles, desde el ámbito escolar, una propuesta de formación cristiana abierta al diálogo y a la realidad de cada alumno.
La celebración sirvió también para poner bajo la protección del Señor el nuevo curso académico y para recordar que la tarea de los profesores de Religión no se reduce a la transmisión de unos contenidos, sino que forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia en el ámbito educativo.
Con esta Eucaristía, los profesores de Religión de la diócesis de Santander quisieron dar gracias a Dios y pidieron su ayuda para llevar a cabo su misión, al tiempo que tuvieron muy presentes a quienes este curso reciben por primera vez, o renuevan, la Missio Canonica para el ejercicio de su ministerio educativo.


