Este lunes, 28 de septiembre, el Seminario de Corbán ha acogido la reunión de inicio del curso del Consejo de Arciprestes. Presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Arturo Ros, en ella se han abordado los retos más importantes para este curso pastoral.
“Los retos son muchos”, asegura monseñor Ros. “Pero en especial tenemos las visitas a los arciprestazgos, que voy a realizar yo: comienzan pasado mañana, y concluirán a finales de diciembre. En ellas me encontraré con los curas, y con los miembros de los Consejos Pastorales Arciprestales. Otro reto es seguir con el proceso del Sínodo a través de las instituciones diocesanas., y trabajar la perspectiva del Plan Pastoral del Año Jubilar 2028”.
Para Jesús Casanueva, vicario episcopal para el Clero, “los sacerdotes afrontan este inicio de curso de diversas formas. En general, empezamos con ilusión”. En cuanto a los retos, destaca que “en el ámbito de los arciprestazgos, es fundamental consolidar los equipos sacerdotales. Es importante que se reúnan, porque son espacios donde el cuidado de los sacerdotes es más fácil”. Además, “en el ámbito de las líneas pastorales de este curso, hay que consolidar lo que son los Consejos Pastorales de Arciprestazgo dentro de lo que es este camino de la Sinodalidad, de implementación de esta nueva forma de caminar juntos, de escuchar al Pueblo de Dios. Yo creo que esos son los retos más importantes”.
“Es verdad -prosigue- que el obispo va a visitar los arciprestazgos al inicio del curso, en el primer trimestre. Y en esas reuniones se van a plantear temas más locales. Por ejemplo, el de la reorganización: cómo podemos atender pastoralmente todas las zonas sin menoscabar lo que lo que existe. Todo eso, desde la realidad, porque nos damos cuenta de que cada vez hay menos sacerdotes, los agentes de pastoral van envejeciendo, y el relevo generacional es difícil. A eso se añade el hecho de que las comunidades, especialmente en zonas rurales, y en muchas zonas urbanas o semiurbanas, van decreciendo también”. Y es que, asegura, “este ámbito de secularización de la sociedad también nos plantea muchos retos que, en el ámbito más local y cercano, como es el arciprestazgo, se pueden ir abordando, pensando y actuando”.
El arcipreste de Santos Mártires, Jaime Gutiérrez, confiesa que afrontan el nuevo curso “con entusiasmo, con alegría y con ganas de preparar juntos el próximo Año Jubilar 2028en nuestra diócesis, que creemos que tiene mucho potencial apostólico y que es una ocasión para poder impulsar la evangelización de nuestra tierra, de nuestras parroquias, de nuestras ciudades”.
Un curso que, reconoce, plantea “muchos retos. Como la aplicación del Sínodo de la Sinodalidad. La semana pasada hemos vivido las jornadas de formación pastoral, centradas en la Conversación en el Espíritu. En ellas, hemos estado conociendo y ejercitándonos en este método. Ahora tenemos que aplicarlo en la vida cotidiana de nuestros arciprestazgos. Para empezar, en los Consejos Pastorales Arciprestales, que ya se están empezando a reunir. Y ver por dónde nos quiere llevar el Espíritu Santo, qué es lo que quiere de nosotros en este momento concreto de nuestra diócesis”.

