Cerca de un centenar de personas se han dado cita en las 31 Jornadas de Animadores de Lectura Creyente y Orante de la Palabra de Dios que se están celebrando en Corbán. Organizadas por el Secretariado Bíblico diocesano en colaboración con la editorial Verbo Divino, este año han presentado el libro ¿Qué debemos hacer? para que sea trabajado por los grupos de Lectura Creyente.
José Luis Albares, de Verbo Divino, asegura que “la Doctrina Social de la Iglesia está de moda. No lo sabíamos hace un año o dos, cuando hicimos las previsiones para este curso pastoral 2026-2027, pero resulta que el Papa León XIV, que lleva un año y medio como Papa, ha venido a España y nos ha explicado que los cristianos tenemos que estar presentes en la vida pública, y que tenemos que llevar el Evangelio de Jesús y hacerlo carne en nuestra sociedad, en la política, en la economía, en la labor social, en la tarea con los más pobres…”.
En este sentido, “el libro que hemos presentado trata de responder a esa pregunta, ¿qué tenemos que hacer?, que es la pregunta que le hicieron en Jerusalén a san Pedro el día de Pentecostés, cuando el Espíritu vino sobre los apóstoles y salieron a predicar: Pedro empezó a hablar allí a la gente de Jerusalén, y debió de ser un discurso, una homilía tan encendida, que la gente empezó a decirle: ‘Muy bien eso que has dicho, que Jesús ha resucitado, que Dios lo ha enviado como Mesías. Y, ahora, ¿qué tenemos que hacer?’. Pues este libro que proponemos a los grupos de lectura creyente y orante de la Biblia, en nuestras parroquias, trata de hacernos esa gran pregunta”.
“Los que tienen experiencia de la lectio divina -indica- ya saben que el proceso de lectio es oratio, meditatio y luego actio, el compromiso, es decir, que la lectura de la Biblia siempre tiene que llegar a un compromiso personal. Pero este curso queremos insistir mucho más en eso, es decir: leer la Biblia, creer en Jesús, tener fe nos tiene que llevar a hacer, a ser activos en la vida social en este caso, desde el punto de vista de la Doctrina Social de la Iglesia”. Por eso, “a lo largo del curso, en este libro, irán apareciendo temas como el uso del dinero, la paz, las migraciones, la justicia social, el bien común, la dignidad de la persona, de toda persona humana, que son los grandes ejes de la Doctrina de la Iglesia en materia social”.
Juan Abad, director del Secretariado Bíblico, explica que “en las jornadas de este año hemos hecho un pequeño balance histórico. El año pasado, las jornadas estuvieron más dedicadas a lo que se llama la ortodoxia, es decir, a la doctrina, y hablamos de la Resurrección de Cristo. Este año decidimos cambiar a la ortopraxis, que es el aterrizaje de la Palabra de Dios a hechos concretos. Y por eso hemos dedicado el curso a la Doctrina Social de la Iglesia”.
Comenta que “el título elegido para las mismas, ¿Qué debemos hacer?, es la pregunta que le hacen a Juan el Bautista una serie de personas para el proceso de conversión. ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo debemos actuar? ¿Cómo debemos ser sal y luz en la vida? Y de ahí surgió la idea de esta temática”.
«Cada día -añade- comenzamos con una oración, con una meditación sobre textos bíblicos que recogen estos principios básicos de la Doctrina Social de la Iglesia. El primer día, además, hemos presentado la estructura de los trabajos que vamos a desarrollar durante el curso, que es ese libro titulado ¿Qué debemos hacer? Y, además de dedicar un rato a la conversación, hemos terminado con una charla impartida por Fran, sacerdote de la diócesis que es especialista en Doctrina Social (DSI). Nos ha explicado qué es y cuál es el magisterio, los documentos básicos; porque la Biblia está muy relacionada con la tradición y el Magisterio”.
La jornada de este martes “contará con la intervención del ponente de Verbo Divino, José Luis Albares. Con él vamos a reflexionar sobre el discurso ético del Papa León XIV en las Cortes, en su visita apostólica a España, para que se vea que la Biblia y los principios éticos están en conexión. Y concluiremos con Óscar Lavín, vicario episcopal para la Evangelización, que nos hablará de un tema muy actual, que es la encíclica Magnificas Humanitas”. “Como ves -concluye-, todos los principios sociales de la Doctrina de la Iglesia tienen su base en el ámbito bíblico”.
Importancia de la Lectura Creyente
Por su parte, Francisco Blanco, párroco de Santa Sofía de Santander, y experto en Doctrina Social de la Iglesia, ha mostrado a los asistentes “cómo la Doctrina Social de la Iglesia es una herramienta excepcional para que los laicos se puedan comprometer en el mundo. Que sepan dar respuesta a todos los desafíos que continuamente van surgiendo en la historia humana”.
José Ángel González es feligrés de la parroquia de San Sebastián, en Reinosa, donde están implantados los grupos de Lectura Creyente. “Nos juntamos unas 10 personas cada semana, los viernes, de 5 a 6 de la tarde. Lo llevamos haciendo ya muchos años. Y, para nosotros, lectura creyente es un rato muy importante en nuestras vidas, porque la Palabra de Dios es súper interesante. Es importante para formarse, para compartir con otros miembros de la comunidad y, también, para crecer espiritualmente. Y deseamos que llegue ese momento. Somos un grupo de personas de todas las edades, y lo pasamos muy bien cada semana. Disfrutamos con la Palabra de Dios”, afirma.
También el sacerdote Juan Cuevas, que se acaba de jubilar a sus 84 años de edad, ha estado presente en el encuentro. Reconoce “la importancia de los grupos de Lectura Creyente para la difusión, la lectura de la Palabra y, sobre todo en las parroquias, para el crecimiento personal y espiritual de los fieles”.
“Yo empecé Pedreña hace 31 años -evoca-, comentando los evangelios. Pero inmediatamente salió la Lectura Creyente, a propuesta de don José Vilaplana, y nos pusimos todos contentísimos, porque nos abrió unos ojos muy grandes. Muy grandes. Desde ese momento, la lectura creyente no la hemos perdido ningún año. Tenemos dos grupos en la parroquia, y cada día, los que la hacemos, estamos más contentos”. Además, “nos ha ayudado a que en la parroquia haya gente corresponsable. Y tenemos un Consejo Pastoral interparroquial: llevamos ya 187 reuniones escritas”.
Claudia Bedia, perteneciente a la parroquia de Pedreña, ha sido otra de las asistentes al encuentro. “Nuestro grupo de Lectura Creyente es muy original, ya que es horizontal. Y la participación o la organización se basa sobre todo en compartir responsabilidades en el aprendizaje, en la enseñanza y, sobre todo, con los demás miembros”.
Desde su experiencia, señala que “la Lectura no solo favorece el que podamos acercarnos a la Palabra de Dios, sino también el conocimiento de la doctrina de la Iglesia, con este nuevo libro que se ha presentado. Y asumir responsabilidades en la comunidad, fomentando y creando redes de apoyo entre los feligreses y entre los creyentes”.
“Para mí -manifiesta-, estos grupos de lectura han sido muy importantes, porque son una forma de aprendizaje. Muchas veces nos preguntamos: ¿la sabiduría de la Iglesia dónde está? ¿Es solo la Biblia? Por supuesto, ese es el lenguaje central, la narrativa central, pero también las encíclicas de los papas, o estas lecturas de otros creyentes, como el autor de este libro que vamos a trabajar. Aunque, para mí, en lo que más ayuda es en crear comunidad, de lo que la Iglesia es pionera; una red de apoyo no solo espiritual, sino también físico, emocional. Por ejemplo, estamos juntos frente a las enfermedades. Tenemos una lectura de mayores, una lectura de jóvenes…, porque todos vivimos realidades distintas, pero las convergemos dentro de estos grupos de lectura”, concluye.



