A once días de que se celebre la Jornada Mundial de las Misiones (Domund), el Papa ha enviado un vídeomensaje en el que da gracias a Dios «por los frutos abundantes que ha derramado sobre la Iglesia» desde que su predecesor Pío XI lo instituyera hace ahora cien años. «Él expresó su deseo de que ello incentivara en cada diócesis y parroquia una comprensión más profunda de la gran importancia de la tarea misionera, una oración ferviente por la labor de evangelización, el impulso de la vocación misionera y el apoyo al trabajo de las Obras Misionales Pontificias».
Reconoce que el objetivo que buscaba Pío XI al instaurar el Domund, ha tenido frutos en su propia vida. Por un lado, recuerda que «las oraciones ofrecidas al Señor de la mies ayudaron a preparar mi corazón para escuchar la llamada de Jesús para seguirlo como misionero agustino». Y por otro, agradece las colaboraciones económicas y las oraciones «que sostuvieron mi labor misionera en Perú, así como la de incontables personas en todo el mundo».
En alusión al lema que ha propuesto para este año, Uno en Cristo, unidos en la misión, explica que «nuestro Señor nos llama a colaborar como una sola familia, con la asistencia del Espíritu Santo, para llevar a todos, en todas partes, a una comunión de fe en Cristo». León XIV invita a todos los cristianos a unirse a la celebración del Domund, ya que cada uno tiene un «papel único en la contribución a la obra salvífica de Jesús». «Sus oraciones y su apoyo concreto serán de gran ayuda para llevar el Evangelio del amor de Dios a todos, especialmente a los más pobres y necesitados».
Por último, da las gracias a todos los que año a año han colaborado con el Domund. «Al celebrar este centenario, les agradezco todo lo que están haciendo para continuar con el legado del Domingo Mundial de las Misiones, y para apoyar generosamente la misión evangelizadora de la Iglesia en todo el mundo».
Un legado que ha hecho que, en los territorios de misión, a quienes van dirigidas las ayudas del Domund, la Iglesia haya crecido espectacularmente, según los datos ofrecidos por OMP en la web especial del centenario. En cien años se ha pasado de 9,6 millones a 346 millones de católicos, de 627 parroquias en 1925 a 41.056 a día de hoy. Todo ello gracias a la labor y entrega del clero y los fieles locales, de cientos de misioneros que partieron para entregar sus vidas, y a la oración, el ofrecimiento y la generosidad de tantos y tantos católicos del mundo durante este siglo.