Este miércoles, 4 de noviembre, el obispo de Santander, monseñor Arturo Ros, reallizó la visita pastoral al arciprestazgo Virgen de la Barquera.
La mañana se desarrolló en el monasterio de Viaceli, de los monjes Trapenses, en Cóbreces, donde tuvo lugar el encuentro con los sacerdotes. Comenzó con una hora de oración, en la que el prelado les dirigió una meditación, animándolos a perseverar en la misión que tienen encomendada e invitándolos a la gratitud, de modo especial con Dios: darle gracias continuamente. A su término, hubo una reunión, en la que el obispo escuchó atentamente lo que cada presbítero iba diciendo. Entre otros temas importantes, se planteó cómo poder afrontar la situación concreta en el arciprestazgo.
Después de la comida fraterna, los presentes se trasladaron a Cabezón de la Sal. A las 17:30 horas dio inicio la sesión con los miembros del Consejo Pastoral Arciprestal, en la que cada laico fue presentando su experiencia en las parroquias donde trabajan. Por su parte, monseñor Ros los exhortó a seguir trabajando y a buscar puntos comunes para continuar avanzando.
La Misa, a las 19:00 horas, contó con la participación de todo el presbiterio del arciprestazgo. Cantada por el coro parroquial, en ella participaron jóvenes y niños, así como una nutrida representación de adultos de las comunidades parroquiales de las distintas parroquias del territorio. En la festividad de san Carlos Borromeo, el obispo habló de la figura del Buen Pastor, describiendo que, ante todo, es un Pastor Bueno. Además, interactúo con los pequeños, a quienes les explicó que el Buen Pastor da la vida por los hombres, y les preguntó cómo iban a ser ellos.
Al término de la celebración, monseñor Ros saludó a todos los presentes.

