Este mes de septiembre ha dado comienzo el curso escolar. Un hecho que, para muchas familias, ha supuesto tener que hacer números que les permitan afrontar los gastos escolares.
Alba Fernández, trabajadora social del programa de Atención Primaria de Cáritas Diocesana de Santander (en las imágenes, en su despacho), confirma que “septiembre, y con ello la vuelta al cole, supone un momento especialmente complicado para personas que ya de por sí tienen una situación económica muy ajustada”. Y, es que, “en el inicio de curso tienes que hacer frente, además de a tus gastos ordinarios, que ya son muchos, a material escolar, libros, ropa, calzado, actividades extraescolares, comedores y transporte. Para familias que ya parten de una situación muy precaria y con dificultades para cubrir sus necesidades más básicas, esto puede suponer un esfuerzo muy, muy importante”.
“Son familias -prosigue- que tienen otras situaciones, como desempleo, precariedad laboral… Todo se une. Y nos encontramos con situaciones muy complicadas, tanto para los menores como para los padres, que sufren una gran preocupación al no poder cubrir algo tan elemental como el material escolar. Sobre todo, se trata de personas con empleos precarios, de muchas nacionalidades, tanto españoles como de fuera de España, y con varios hijos. Al final, insisto, parten de una situación de dificultad económica, y les viene un gasto muy fuerte”.
Problemas de integración
Para Alba, “hay dos tipos de gastos escolares. Unos son periódicos, como el transporte o el comedor, que suponen un goteo mensual; aunque es muy fuerte, las familias van preparándose durante todo el año. Pero el problema es abonar el material escolar, las tasas académicas, los uniformes, que es un gasto único a inicio de curso. Eso es lo que desborda el vaso, porque, al final, todo se concentra en el mes de septiembre”.
“Los gastos de comedor -aclara- son prioritarios, porque no nos olvidemos que se trata de la alimentación de menores. Pero se integran en ese goteo, mes a mes, por lo que las familias tienen un poquito más de tiempo para prepararse. Sin embargo, el material escolar se tiene que abonar ahora, o si no el alumno no recibe los libros. Nos hemos encontrado con menores que han iniciado el curso sin tener el material escolar, situándose en una posición de desventaja sin que ellos tengan ninguna responsabilidad sobre esa situación”.
“Nosotros -aclara- entendemos que el hecho de que un niño o una familia no tenga capacidad económica para cubrir estos gastos, sitúa al menor en situación de desventaja, sin haber iniciado el curso escolar. Y, en el fondo, ninguna familia quiere que sus hijos esté en desventaja, porque supone problemas a la hora de la integración, de comunicarse con los compañeros… El inicio del cole es un momento de ilusión. Y es muy duro que esos niños tengan que partir con esa situación inicial”, incide.
Escucha, acogida y ayuda
Desde el programa de Atención Primaria de Cáritas Diocesana de Santander “realizamos una escucha y una acogida individualizada de la familia. Ellos nos trasladan su situación, sus preocupaciones, lo que están viviendo en ese momento. Y, en función de cada caso, apoyamos determinadas necesidades: económicamente, mediante coordinación con otras entidades, o con los propios colegios. Tenemos una red de apoyo para dar solución a estas situaciones. Además, Cáritas hace un desembolso muy importante en septiembre para material escolar: gran parte de nuestro presupuesto de este mes lo destinamos a este concepto”. (en la imagen inferior, Mª Eugenia Rodríguez, trabajadora social y Trini Villacorta, voluntaria de Cáritas parroquial Santiago y Barrio Pesquero).
Alba reconoce que “los gastos varían, dependiendo de cada colegio. Por ejemplo, las tasas. Pero estamos encontrando familias que tienen más de 500 euros de gasto en material escolar inicial. Se trata de una cantidad muy importante, y que muchas no puedan afrontar, sobre todo cuando hay más de un menor». Y remarca: «La vuelta al cole tendría que ser un momento de ilusión para los niños y las niñas, no una preocupación para sus familias. Todos nos deberíamos poner un poquito las pilas para que esos menores no partan de la situación de desventaja que estamos viviendo hoy en día”. Por eso, concluye lanzando una invitación: “desde Caritas queremos animar a todas las personas a colaborar para poder seguir apoyando a todas las familias y a esos niños. Podemos ofrecer un número de cuenta para que, quien quiera, pueda hacer una aportación, y que el inicio escolar sea un momento de ilusión para todos los menores”. Más información sobre cómo colaborar en www.caritasdiocesana.com


