Acto por el cual el sacerdote perdona los pecados en nombre de Dios. En el Sacramento de la Penitencia o Reconciliación, después de escuchar la confesión del penitente. dice: “Yo te absuelvo de todos tus pecados, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”, CEC, n. 1449.
La confesión individual integra y la absolución constituyen el único modo ordinario (…) de reconciliarse con Dios y la Iglesia. CIC, c.960ss.(Véase también CONFESIÓN).